El Gobierno de España y la Unión Europea (UE) organizan la reunión, que cuenta con el apoyo de la para los Refugiados (ACNUR) y la para las Migraciones (OIM) como coorganizadores .

El objetivo de esta conferencia es sensibilizar a la comunidad internacional sobre esta sin precedentes, movilizar recursos para ayudar a la población desplazada y las principales comunidades de acogida, abordar la deteriorada situación creada por la COVID-19 y posibilitar un compromiso mayor y mejor coordinado de los actores clave.

Los organizadores alertan a la comunidad internacional del grave déficit de atención que padece esta crisis, a la que ahora se suman las dificultades provocadas por la propagación de la COVID-19 en los países de acogida.

Para el Alto Representante/Vicepresidente, , "los países vecinos de Venezuela han mostrado una gran generosidad al acoger a muchos venezolanos que han salido de su país. Su esfuerzo y solidaridad deben servir de ejemplo para todos. Estamos comprometidos a ayudarles en este momento crítico".

En palabras de la ministra española de Asuntos Exteriores, , "la comunidad internacional no puede permanecer ajena al drama del éxodo venezolano. Es preciso actuar sin más demora".

Participan en la conferencia más de 40 países, agencias de Naciones Unidas, Instituciones Financieras Internacionales y representantes de la sociedad civil nacional e internacional. Darán visibilidad internacional a la peor crisis de desplazamiento que ha sufrido América Latina en su historia reciente y procurarán recursos para ayudar a las personas necesitadas.

Contexto

Esta conferencia de donantes deriva del compromiso aceptado por la UE, en la Conferencia de solidaridad de octubre 2019 en Bruselas, de dar seguimiento con una conferencia de donantes a la mayor brevedad posible. España, la UE, ACNUR y la OIM instan a la comunidad internacional a intensificar su apoyo a los programas humanitarios y de desarrollo en la región para apoyar a las poblaciones desplazadas y fortalecer los servicios públicos, incluyendo los sistemas de salud y educación de los países de acogida. De ello dependen la vida y el bienestar de millones de venezolanos y de las comunidades de acogida.

El número de refugiados y migrantes obligados a salir de Venezuela en los últimos cinco años supera ya los cinco millones de personas, y el 80 por ciento de ellas se ha desplazado a países de la región. Se trata de la segunda crisis de desplazamiento externo más grave en el mundo, solo por detrás de la crisis en Siria.