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Dos de cada diez hombres en España reconocen haber pagado «servicios» de prostitución alguna vez en su vida

 

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Fecha de nacimiento: 22/02/2016
Tipo: Artículos

Fuente: Info Católica
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Durante la presentación del informe Apoyando a las víctimas de trata con fines de explotación sexual, que está basado en encuestas a 1.600 hombres, varias ONG y los agentes que luchan contra la trata, la coordinadora del estudio, Carmen Meneses, ha subrayado el importante papel que tienen los clientes a la hora de alertar sobre los casos de trata a la policía o entidades sociales. Sin embargo, la mayoría «no concibe que las mujeres a las que contrata los servicios sexuales puedan estar coaccionadas, no habiendo detectado esta situación».

El informe indica que un 20% de hombres en España admite haber pagado por servicios de prostitución a lo largo de su vida. Según los autores del informe, si bien la muestra «no es del todo representativa», podría suponer mucho más: «Que un 20% de los encuestados se atreva a reconocer algo que está siempre tan oculto, indica que deben ser muchos más quienes han pagado por servicios sexuales en España».

«El cliente es el primero que puede dar la alerta», por eso su papel es muy importante, ha advertido Meneses quien, no obstante, ha reconocido que las víctimas son muy reticentes a hablar de su situación, puesto que sufren fuertes coacciones de los tratantes que amenazan a sus familias.

Víctimas que no saben que lo son

A la vez, según el informe, las mujeres «no se identifican ni se reconocen» como víctimas de trata porque, entre otras cosas, los tratantes les ha dado información falsa y desconocen su situación de derechos en España. De ahí la enorme dificultad para rescatarlas de las redes de prostitución, a lo que se suman las coacciones: muchas de ellas no denuncian porque sus familias han sido víctimas de palizas e incluso de asesinatos.

Además, muchas de las mujeres, una vez rescatadas, son devueltas a sus países de origen y, de nuevo, captadas por las mismas mafias. María José Castaño, del Instituto de Migración, ha explicado que estas mujeres son identificadas como víctimas de la inmigración irregular «por lo que no reciben protección y son devueltas a su país».

Meneses ha destacado que el destino más habitual de las víctimas de trata con fines de explotación sexual es Europa y los países de origen más frecuentes Rumanía, Nigeria, Paraguay, Brasil y República Dominicana, mientras que las víctimas de origen asiático van en aumento.

Trata de menores

En el estudio se analiza también la trata de menores que, aunque minoritaria, existe «y eso es porque hay demanda de este perfil de mujeres» y es, además, aún más complicada de detectar, puesto que suelen estar en pisos donde el acceso de la policía es más difícil.

Muchos de los fiscales que fueron entrevistados para este informe consideran que el delito de trata «debería equipararse en cuanto a recursos y tratamiento a los delitos de violencia de género». Sin embargo, es cierto que tanto los fiscales como las Fuerzas y Cuerpo de Seguridad del Estado tienen que hacer un «gran esfuerzo» para «documentar y probar los delitos de trata».

Estas trabas se deben a que los tratantes «actúan al margen de la ley, engañan a las víctimas y forman parte de redes organizadas a nivel internacional, con acceso a información muy diversa».

Un gran negocio

Jorge Uroz, otro de los autores del informe, ha afirmado que la prostitución mueve más dinero que el tráfico de armas y de drogas juntos y ha puesto como ejemplo el testimonio del responsable de un club que afirmaba que, en los años de la crisis económica, sacaban 15.000 euros limpios al día.

En este sentido, ha señalado que el tráfico de armas y drogas está más trabajado y se destinan más recursos. «En la trata estamos empezando, hace falta más inversión y recursos si queremos tomarnos esto en serio», ha advertido Uroz, quien ha lamentado que, al ser una situación que afecta principalmente a extranjeras, no supone una de las mayores preocupaciones de los españoles.