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Adolescencia, homosexualidad e inmigración en 'A escondidas'

 

  Nombre: Cristóbal G. Motilla
Fecha de nacimiento: 22/03/2014
Tipo:

Fuente: El Mundo
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El descubrimiento de la homosexualidad, el complejo tránsito por la adolescencia y el laberinto de la inmigración convergen en la segunda película a concurso del Festival de Málaga. 'A escondidas', el segundo largometraje dirigido por el vasco Mikel Rueda, se adentra en la atracción amorosa de dos muchachos de 14 años, y la presión que puede llegar a ejercer sobre una relación de este tipo los prejuicios de una pandilla de adolescentes.

"Le han metido tanto ruido en sus cabezas unos y otros que son incapaces de darse un beso", señaló el director Mikel Rueda, que ha preferido poner el foco sobre "los primeros pasos del amor, las primeras señales, en lugar de reflejar el sexo, pues eso es algo que cuando tenga que llegar llegará".

El relato cinematográfico de esta historia de la atracción entre un adolescente vasco y otro magrebí también implica una defensa de la amistad, los principios y la lealtad, en contraste con el retrato de situaciones en las que queda patente el rechazo que sigue existiendo en la sociedad actual. Tanto en ciertos clichés homófobos como en el trato que recibe la inmigración. Y, para ilustrarlo, ha bastado el testimonio, a su paso por el festival malagueño, del actor que encarna al marroquí de 14 años que comparte el protagonismo con Germán Alcarazu: "En España sigue habiendo mucho rechazo, espero que algún día cambie, pero la policía te para por la calle por el simple hecho de ser marroquí, a mí me ha pasado", señaló Adil Koukouh.

Aunque el peso de la interpretación recae sobre Koukouh y Alcarazu, a su alrededor hay un nutrido círculo de adolescentes, lo que requirió la realización de un laborioso casting, según recordó el director Mikel Rueda: "Necesitábamos actores de 15 años que, encima, no eran conocidos, y fuimos buscándolos uno a uno por institutos del País Vasco, e incluso por Barcelona y Madrid; hicimos un casting de más de 3.500 chavales".

Eso sí, este predominio de intépretes noveles tiene su contrapunto en esas ráfagas en las que aparecen como solventes secundarios los curtidos Álex Angulo y Ana Wagener, en escenas en las que se emprende un acercamiento al incierto ambiente de los centros de menores para inmigrantes.