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Nathy Peluso: la argentina que es un fenómeno del trap español

 

  Nombre: Gabriel Plaza
Fecha: 24/03/2018
Tipo:

Fuente: La Nación
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"Arrítmico tú eres hipnótico niño haces que mi rabia salga/es miércoles y tu marca en la cara/son los 80/yo me pregunto pa qué explicarte dónde vivo si tú eres mi casa, pa". La voz de Nathy Peluso serpentea sobre una base de trap hipnótica. La métrica irregular de los versos y las sensaciones que provocan sus letras son adictivas. Cada frase es una historia. La canción se llama "Esmeralda" y fue el tema que puso a Nathy Peluso entre las revelaciones de la música urbana en Europa durante 2017.

El video de la canción fue visto por 2 millones y medio de personas. Demasiado fuerte para una chica de 23 años. "El otro día vi la cantidad de visitas que tenía el tema y me puse a llorar", cuenta la argentina, radicada desde los diez años en España y que vino para actuar en el Lollapalooza el último domingo. La fecha se suspendió por las condiciones climáticas. Natalia no se puso triste. Ese día la familia le hizo un asado. Desde que llegó cumplió con todos los rituales locales. No paró de consumir facturas, pizzas y empanadas como si fueran drogas duras. "Soy muy argentina", declama. Ahora se pide un batido tropical que va más con la estética de su nuevo EP, La Sandunguera que presentará como apertura de Anderson. Paak & The Free Nationals en el Teatro Vorterix.

Será su debut porteño tras el ascendente fenómeno que se disparó a partir de la canción "Esmeralda" y una seguidilla de videos en YouTube como "Corashe", "Alábame" y "Kung Fu", que la convirtieron en una figura emergente del trap y el hip hop español. Pero la propuesta de Peluso fue más allá, combinando la estética de sus videos con ese personaje de una mujer que pisa fuerte. "Forma parte de mi personalidad hacerme ver donde voy y mostrar esa fuerza. El mensaje que dejo puede ser feminista. Yo habito la postura del hip hop, pasional y poderosa, y al ser una mujer transmito un mensaje. Lo más hermoso es que salga natural", dice.

Ese personaje explosivo y estético llamado Nathy Peluso es una construcción de todo ese territorio de guiños y lenguajes que aprendió de las culturas populares de América Latina y también de la influencia del soul, el jazz, el hip hop y del trap. "Soy una artista. No soy cantante nada más. Me gusta crear toda una performance y creo que para el espectador es mucho más entretenido. Lo que exploto más en el personaje es la puesta en escena, la imagen, los trajes, los acentos, los peinados, la manera de moverse, la manera de actuar, ese sandungueo. Pero en lo que escribo soy yo. Todo lo que digo es muy, muy íntimo y sincero. Hablo de lo que me importa", expresó. Su propuesta líquida y vanguardista que guarda en su memoria musical a Nina Simone, Atahualpa Yupanqui, Ella Fitzgerald, Armando Manzanero, Chayanne o Thalía, es el resultado de una mujer migrante, que se mueve y habla con los giros idiomáticos del Caribe o la jerga callejera de Buenos Aires y Madrid. "Estoy generando una nueva manera de habitar un escenario -sostiene-. Quiero sacar de las casillas los géneros musicales. Puedo rapear y cantar a la vez. Capaz que mañana saco un tema de cumbia, salsa o bossa nova. Nadie me puede decir qué hacer".

Natalia se ganó cada peldaño con mucho esfuerzo. Cantaba baladas para los ingleses; trabajó en cadenas de restaurantes; y muchas veces se tuvo que volver a su casa caminando una hora porque no tenía un peso, o no tenía para comer ese día. Sabe todo lo que dejó atrás y lo que vivió para escribir esas letras, para mirar el mundo como solo ella lo hace, con solo 23 años. "Quiero conectar a la gente con lo cotidiano, lo bello de la vida, lo onírico, lo subconsciente y también rendir respeto a la música. Hacer algo que aporte y no sea algo efímero. Se le falta mucho respeto a la música. Hay que rendirle culto. Si la música nos salva, hagámosla bien", concluye.