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¿Cómo es la mujer africana?

 

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Fecha: 01/08/2020
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Fuente: ValenciaPlaza
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"La mujer africana en general –y esto es una generalidad-, y centrándome en la zona sursahariana y en la mujer negra, me parece una mujer muy luchadora, con una excesiva carga de trabajo, a mi juicio; suele ser madre, la maternidad es un valor en sí mismo, esposa, profesional, empresaria … 

… no sé si hay otro lugar donde las mujeres tienen tanta capacidad de emprender como en esa zona del continente africano; emprenden con lo que sea que sepan o  puedan hacer: los excedentes de su producción agrícola, la compra-venta de productos y artículos de todo tipo que consideren necesario, cualquier ejercicio profesional, etc. Y creo que esa capacidad debería ser más potenciada. "

Así es cómo define Ángela, la mujer africana. Consciente de lo difícil que es acotar la definición. "No puedo explicar cómo es una mujer africana con la claridad y exactitud que requiere una definición. África es un continente vasto y diverso, en sus etnias, sociedades, culturas, religiones y más. Y cada mujer se expresará en función de sus identidades, me cuesta pensar en un prototipo, el ámbito en el que vive – rural o urbano- tiene también una gran influencia, de ellos dependen los desafíos que afrontan, tales como la educación, la sanidad, la violencia, el desarrollo, la representación social y/o política, su presencia en las instituciones…"

Cada  31 de Julio, se celebra el Día de la Mujer Africana, si la semana pasada hablábamos del Día Internacional de la Mujer Afrodescendiente  que se conmemora el 25 de julio, con esta percha reciente hoy seguimos dando voz a esas mujeres fuertes y poderosas con historias a sus espaldas cargadas de vida. 

Mujeres potentes que cuentan con historias para escribir un libro. No hay nada que me guste más que la vida me ponga delante a este perfil de mujeres de las que no hago más que aprender. Su manera de ver y entender la vida es un continúo aprendizaje.

Las mujeres africanas que conozco cuando estoy en África y cuando estoy en España, tienen muchos puntos en común. Yo me quedo con esas miradas y esas sonrisas eternas y con cada una de sus historias por muy cotidiana que sea. 

Es el caso de Ángela Nzambi, escritora*, feminista y activista por los derechos humanos que vive en València desde hace años. Vino desde Guinea Ecuatorial donde nació y actualmente trabaja en CEAR y es integrante de CESÁfrica. Hoy hablamos con ella como ejemplo y con ella y su testimonio, abrazamos a todas y cada una de las mujeres africanas que enriquecen este planeta. 

La historia de Ángela

Ángela es africana, nació en Guinea. País con el que sigue teniendo mucha relación. El grueso de su amilia vive en Guinea. Y viaja con frecuencia, allí están sus orígenes, su familia, su etnia Bisió-Kwasio, su pueblo. Pero hace años que vino a València a completar sus estudios superiores y se quedó . Actualmente trabaja en la ONG Comisión Española de Ayuda al Refugiado, CEAR, como técnica en materia de participación y sensibilización; promover la participación, el voluntariado como una de sus formas representativas,  y sensibilizar sobre la diversidad son algunas de mis líneas de actividad. 

Con tantos años viviendo en València se siente una más. Se siente cómoda con las mujeres valencianas aunque reconoce que pueda que no haya una diferencia sustancial. "Son mujeres, comparten aspectos comunes en relación con el patriarcado, la carga familiar, etc. Pero los contextos difieren, también los recursos, y son en parte los que marcan las luchas, las prioridades."

No se  siente diferente al resto de mujeres africanas pero en consciente que cuenta con pequeños recursos que le favorecen en España como su identidad hispánica. " Siempre dudo del uso del término, el hecho de que venga de un país de habla hispana y hable el idioma, me haya formado aquí, trabaje en CEAR … He ido a sitios donde me han tratado con los estereotipos usuales de las personas negras o que consideran a priori extranjeras y suponen que no conoces el idioma,  te hablan como si fueras una niña, te preguntan más de una vez: ¿me entiendes? Y en cuanto respondo, cambia la percepción y puede que la actitud, no siempre. "  

Ángela asegura que tenemos que trabajar sobre la percepción que mucha gente mantiene de las sociedades occidentales, la valenciana entre ella; como casi todas las demás, esta es también una sociedad diversa en todos los aspectos

Su vinculación con València ya es parte de su identidad. Se considera ciudadana valenciana tal y como afirma: " quiero a la terreta y a su gente, es aquí donde paso más tiempo y participo. Siempre me he sentido bien acogida, tengo familias, las de mis amigos, conozco el significado y la trascendencia de la paella, sentarte alrededor de ella y comer directamente de ella junto a la familia, por utilizar alguna metáfora. De allí que me cueste aceptar ciertos episodios de falta de hospitalidad o acogida, de discriminación, que algunas personas acepten los discursos o campañas en contra de las personas migrantes o refugiadas, la negación que eso supone, que tengamos un centro de internamiento de extranjeros… Esta es una tierra de acogida, y todo esto me parece una contradicción."

Este tipo de perfiles tan asentados en dos países, dos pueblos y dos culturas son la misma persona y les resulta complicado pasados unos años elegir entre un lugar u otro. Ángela lo tiene claro: "pertenezco a ambos lados, vivo entre dos orillas. Sí me gustaría envejecer en Valencia junto a mis amigos."

Su papel en la ciudad de València es importante. Tener como referente a una mujer negra y africana luchadora y capaz de conseguir todo lo que Ángela ha conseguido es todo un aprendizaje para sus  sobrinos, los hijos de sus amigos, que le llaman tia Nanguan (Nanguan es su  nombre Bisió-Kwasió). Convivir con ella hace que ahora no les extraña para nada encontrarse con una persona que tenga sus  rasgos físicos, y nunca le tratarían mal sólo por eso. Ángela asegura que con eso tiene suficiente. Y tal vez haga algo más, pero no es consciente. 

Con motivo del Día de la Mujer Africana más que mensajes, como si fueran lecciones, se hace  preguntas y son las que  nos lanza: ¿somos conscientes de que la percepción de los otros- y por tanto sus derivados, las intolerancias, el racismo, la discriminación, los delitos de odio- es una construcción, que atiende a unos intereses y beneficia a determinados grupos? 

La efeméride: 31 julio

Ella destaca que, hoy, día 31 de Julio, como desde hace 55 años, "se celebra el Día de la Mujer Africana. El objetivo entre otros, de dar visibilidad y concienciar sobre el papel de la mujer en el continente africano. 

CESÁfrica se une a esos objetivos, reconociendo el papel fundamental de la mujer en las sociedades africanas, como pilar de las familias, las comunidades, los sectores primarios, los negocios de cercanía, las pequeñas y medianas empresas; su creciente presencia en el espacio público, las instituciones de representación social y política". 

Nzambi, alerta de que existen "muchos desafíos" todavía. Y se centra "en nuestro contexto y llamamos la atención sobre la mujer africana migrante y la que busca refugio. 

Desde su experiencia Ángela invita a hacer  una revisión del recorrido que realizan algunas mujeres africanas desde que salen de sus lugares de origen, las causas por las que migran, las vicisitudes en los países de tránsito y destino…

Ángela tiene una vida estable y estructurada pero no se olvida de hacer un llamamiento  y recordar, como  ya plantearon desde AMAUV (Asociación de Mujeres Africanas Unidas de Valencia), la situación de las mujeres menores no acompañadas, las victimas de trata para la explotación sexual, las temporeras de la fresa, las empleadas del hogar y los cuidados. Asimismo, el racismo que sufren en el acceso a derechos, al empleo, la vivienda, las cuentas bancarias y más". Por todo ello, reclama que "¡Es momento de actuar! ¡No al racismo! ¡Regularización ya!".

La semana que viene… más! 

Ángela es  autora de los libros «Ngulsi» (2012), «Biyaare» (2015) y «Mayimbo» (2019) y "Justo Bolekia Boleká" 2019, por el que recibió el Premio Nacional de Literaturas Africanas "Justo Bolekia Boleká" 2019.