Testimonios orales de migrantes, historias de vida complementadas con la galería de retratos.
«No hay voluntad para integrar al inmigrante»

 

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Fecha de nacimiento: 07/05/2017
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Fuente: El Periódico de Extremadura
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Salió de Senegal cuando tenía 21 años. Su primer destino fue Luxemburgo para trabajar en una oenegé; luego pasó por Francia donde tenía familia y ya en España, hace una década que se asentó en Extremadura. Se enamoró de una extremeña y decidieron irse a vivir a Almendralejo, donde residen en la actualidad. Allí, hace algo más de un año que Alioune Ndour fundó la asociación Alianza Hispano Senegalesa Deggo para promover la amistad entre ambos pueblos y fomentar el bienestar y el desarrollo de los inmigrantes y la población local. Porque esto es precisamente lo que Alioune cree que falta y lo que hace que muchos extranjeros acaben huyendo de un territorio, «algo que dice muy poco de ese lugar». Aunque cree que el trabajo es esencial para asentarse en un lugar, «sentirse a gusto y aceptado es también fundamental y eso no ha sido siempre así, al inmigrante se le ha estigmatizado mucho en este país», lamenta.

A su juicio, no existe una voluntad real de que los inmigrantes se asienten en el país y falta también solidaridad internacional. «España ha recidido ayudas internacionales para realizar programas de integración de inmigrantes, pero esos fondos se han gestionado mal, se lo han repartido instituciones y oenegés oportunistas y han servido realmente para poco. La inmigración podría ser sostenible y productiva para regiones como Extremadura con pueblos que se están quedando vacíos, población envejecida y con poca actividad económica si realmente hubiera un afán de aprovechar los recursos humanos de la población inmigrante», reconoce. Por eso, Alioune critica que el problema real es que la sociedad no se para a pensar realmente en lo que viene a buscar la persona que emigra: «un puesto de vida que el destino le ha negado en su país de origen. Hay que meterse en la piel del otro».