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09 de Junio 2008
La inmigración crece casi un 6% en Aragón en el primer trimestre


Aunque no se deje de hablar de la operación retorno de los inmigrantes a sus países de origen, y en la mente de casi todos ellos esté llegar a cumplir este sueño un día, los datos siguen reflejando que la llegada de extranjeros continúa creciendo y tirando de la demografía. En el primer trimestre de 2008 los inmigrantes han aumentado en Aragón un 5,99%, según el último informe elaborado por el Observatorio Permanente de la Inmigración, con datos a 31 de marzo de 2008 sobre extranjeros con certificado de registro o tarjeta de residencia en vigor.

En el territorio aragonés a finales del año pasado residían 148.319 inmigrantes, que a finales de marzo ya habían aumentado hasta los 157.206. Por provincias, como es de esperar, en Zaragoza vive el mayor número, 117.329 (74,63%). Mientras, en Huesca están asentados 24.426 (15,53%) y en Teruel 15.451 (9,82%).

Los rumanos son el colectivo más numeroso, con 59.792, seguidos de los marroquíes (17.595), los ecuatorianos (12.619), los colombianos (7.580), portugueses (5.935), búlgaros (5.770) y argelinos (4.905).

El jefe de la Oficina para la Inmigración, Federico Abizanda, refrenda con su opinión este análisis. "Los comentarios sobre la operación retorno son continuos, pero la realidad sigue demostrando que la posibilidad de trabajar sigue atrayendo a gente, habrá que ver la evolución en el futuro". El escepticismo y la frialdad con la que los rumanos han recibido el reciente llamamiento de su Gobierno para regresar, ante la necesidad de mano de obra, constituye un buen ejemplo.

En estos primeros tres meses los marroquíes se han convertido en el colectivo que ha experimentado un crecimiento más importante. A finales del año pasado vivían en territorio aragonés 16.112 y en marzo se contabilizaban 17.595, lo que supone un aumento porcentual del 9,2%. Curiosamente también es significativa la mayor presencia de chinos (8,87%), búlgaros (8,48%) y polacos (7,04%). Sorprendente resulta la escasa subida de la población ecuatoriana, que ha pasado de 12.237 personas a 12.619, lo que significa un alza del 3,12%.

El Gobierno aragonés confía en que el nuevo Plan Integral de Inmigración 2008-2011 se debata en las Cortes de Aragón tras el verano. Las reuniones para su elaboración, a través de un proceso participativo en el que se ha querido dar voz a todas las administraciones y agentes económicos y sociales implicados, comenzó el pasado 19 de febrero. El martes 17 de junio tendrá lugar la reunión plenaria que servirá de puesta en común del trabajo de las once comisiones que se han creado.

La consejera de Servicios Sociales, Ana Fernández, tiene muy claros los plazos. En julio el documento consensuado se llevará a consejo de Gobierno, con la idea de que se aborde en septiembre en las primeras comisiones de Asuntos Sociales que se convoquen tras el paréntesis estival.

Si se cumple esta previsión tendría que estar vigente antes de que termine 2008. Ana Fernández asegura que, aunque la dotación económica todavía no está cerrada, en el momento en que se dé a conocer existirá un compromiso financiero por parte de todos los departamentos.

Normalizar es la clave


El responsable de la Oficina para la Inmigración aporta algunos datos extraídos del diagnóstico que se ha elaborado para el documento. El número de afiliciones a la seguridad social ha pasado de 26.535 en enero de 2004 a 79.493 en abril de 2008. El alumnado de origen extranjero supone ya el 10,5% del total. Asimismo, apunta que se ha confirmado tanto cuantitativa, como cualitativamente que la utilizaciómn que hacen del sistema sanitario es menor que la que realiza la población autóctona. Sólo dos servicios hospitalarios rompen esta tónica: urgencias y obstetricia.

La "normalización" es la palabra clave para comprender la principal diferencia entre este plan y su antecesor. "Antes se hablaba de acogida, de recibir a las personas que llegaban, pero ahora hay que dar un paso más encaminado a lograr la normalización", señala Federico Abizanda. "No se trata de crear servicios específicos para inmigrantes, sino acudir al que es acessible para todos", recalca.

Este parecer lo comparte el vicepresidente del Foro de la Inmigración y miembro de la Asociación Fulbé, Abou Abdoulaye. "Es importante que la inmigración se vea como sus elementos positivos y que se sepa gestionar la diversidad que aportamos los nuevos vecinos, y que puede enriquecer a todo el colectivo". Reconoce que en los debates han existido "discrepancias" y, en su opinión, uno de los temas específicos que más preocupa son los condicionamientos legales "sobre el papeleo".



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