Histórico de artículos

27 de Septiembre 2008
Retorno voluntario de los inmigrantes


Escuchando a algunos políticos, tenemos la clara sensación de que carecen de algunos de esos elementos básicos para enjuiciar y gobernar la inmigración. Sí, escribo a propósito “gobernar”, porque la inmigración no puede ser objeto de demagogias, cantos de sirena ni infantilismos.

Ante la crisis económica actual, los inmigrantes son los que más la sufren, pero discrepo de quienes piensan que van a regresar mayoritariamente a su país: simplemente, porque se regresa si han mejorado las condiciones laborales del país de origen, y basta hablar con rumanos, ecuatorianos o colombianos para darse cuenta de que quieren continuar en España.

Basta comprobar la reacción de los inmigrantes ante el plan del Gobierno para “ayudarles” a regresar a su país. El ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, estimaba en junio que 1 millón de inmigrantes regresaría a su país con el plan del retorno voluntario… para decir hace una semana que reducía esa cifra a 87.000. Las asociaciones de inmigrantes han criticado ese plan, ya aprobado por el Gobierno, argumentando algo de sentido común: por muy mal que se pongan las cosas en España, siempre estarán mejor que en sus países.

Pero es que también la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) coincide con mi opinión y con la de las asociaciones de inmigrantes en España. El informe de la OCDE “Perspectivas de las Migraciones Internacionales 2008”, presentado recientemente, concluye que regresan a su país sólo si mejoran las condiciones de su país originario.

Aproximadamente un millón de rumanos viven ahora en España, y no volverán mayoritariamente, porque la situación rumana es de una corrupción e inestabilidad lamentables, con unos sueldos raquíticos. Los rumanos, en gran medida, han adoptado un sistema “mixto”, que consiste en vivir entre España y Rumania, enviando dinero a su país –a su familia, para adquirir una vivienda- y a la vez poniendo todos los medios para lograr su integración laboral, escolar y cultural en nuestro país, porque se encuentran a gusto y porque no tienen nada claro un temprano regreso a su país.

La inmigración no se puede ni debe gobernar con legalizaciones masivas, y luego con planes de retorno voluntario. Los inmigrantes viven con nosotros, y desean vivir con nosotros: los pocos que regresen a su país se compensarán por los que seguirán llegando a España. No habrá un aumento considerable de inmigrantes, pero la situación actual hay que considerarla como estructuralmente estable.



Fuente: Diario de Teruel
URL relacionado: http://www.diariodeteruel.net/27/opinion/opinion_notic1.htm

Material Multimedia Relacionado