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16 de Junio 2008
Mensaje de alerta y esperanza y una llamada al compromiso


HUESCA.- `Nada que decir más que trabajar`, les advirtió ayer Rigoberta Menchú a los periodistas cuando concluía la rueda de prensa previa a la presentación de su libro de la colección `Palabras del Agua`. La líder indígena guatemalteca dejó en Huesca un mensaje de esperanza (que no de optimismo) sobre el futuro de la humanidad, que relacionó directamente con la gestión del agua. Invitó a cada persona a un compromiso personal en el logro de un mundo sostenible, encomienda, dijo, en la que deben implicarse decididamente políticos e instituciones. La Premio Nobel de la Paz defendió el derecho de toda persona al agua potable y a los servicios higiénico-sanitarios como clave para garantizar una existencia digna. El agua, dijo la Premio Príncipe de Asturias, `es el corazón de los problemas de todo el planeta`.

Rigoberta Menchú afirmó en el Teatro Olimpia, marco de la presentación de su obra, que el objetivo de la Expo debe ser `levantar las conciencias y no ser primero víctima para ver que es necesaria la lucha`. Tanto en su encuentro con los periodistas como en el acto público, la Nobel guatemalteca recordó que 1.200 millones de personas no tienen agua potable y que más de 2.000 millones carecen de los servicios higiénicos mínimos, con carencias en el tratamiento de aguas fecales. Sólo el 2 por ciento de las aguas de la tierra son dulces y la mayoría se encuentra en zonas heladas.

El futuro, reconoció, no es halagüeño y se prevén devastaciones, hambrunas, migraciones a gran escala, guerras por el agua e incluso desaparición de sociedades.

Este panorama es desolador, pero -insistió Menchú- lejos de abandonarse al fatalismo, es necesario el compromiso para evitar esta caída al precipicio.

Rigoberta Menchú mencionó el importante papel que pueden jugar las municipalidades por su cercanía a la gente. En ámbito general, es fundamental la política, porque su alcance puede llegar a todos los lados y tiene un carácter de continuidad del que carece la actividad de las ONG.

Abogó por la materialización de un conjunto de cambios legislativos para garantizar el acceso universal al agua potable, por `reformular tanto las legislaciones nacionales como las internacionales, que quede consagrado definitivamente que el agua es un bien universal, un bien general de la humanidad`

También deben involucrarse las organizaciones no gubernamentales: `Las ONG tienen una gran experiencia de lucha por preservar valores de la vida humana`. Ahora bien, no sólo deben ser consideradas como `bomberos de apagar fuego`, sino que deben implicarse en la `búsqueda permanente orientada a crear nuevos esquemas`.

Otro aspecto fundamental es la educación. `Todos somos educadores, también en las empresas privadas`, dijo Menchú, quien lanzó la siguiente reflexión: `Han tenido un papel en la destrucción que no podemos revertir pero sí recuperar y resarcir`.

En consecuencia, abogó por un llamamiento de la Expo a las empresas privadas, que pueden aportar dinero para implementar las medidas necesarias que tiendan a los objetivos propuestos.

A los periodistas les dijo que llegaba con esta intención: `Sumar mi voz con las voces que van a hablar, pero también a sumar mi reclamo en cuanto a que no sólo debemos de consternarnos de los riesgos que vive la humanidad hoy sino a aplicar caminos, a cambiar de actitud, de visión, a dar un giro hacia una nueva forma de vida: pasa por cada hogar del planeta y cada institución de la sociedad en que vivimos`. `Tengo la esperanza que después de la Expo, en la que veremos nuestras limitaciones y nuestro alcance, podremos hacer un nuevo pacto en cuanto a cambiar las legislaciones, el sistema, mentalidad, que ha convertido los recursos de nuestra naturaleza como solo simples objetos y no como parte esencial de nosotros mismos`.

En el Olimpia, quiso ofrecer a su auditorio un mensaje propio de la cultura maya: `Nadie puede decir que no tiene nada que dar y esto tiene que nacer desde lo más profundo de nuestra conciencia, no es una limosna, sino sentirse constructor de algo grande y perdurable`

El director del Instituto de Estudios Altoaragoneses, Fernando Alvira, fue el encargo de presentar a Rigoberta Menchú. Glosó la trayectoria de la Nobel en su lucha por los derechos de los pueblos indígenas y por los derechos humanos en general y se refirió a la participación altoaragonesa en la Exposición Hispano-Francesa de 1908 (con Félix Lafuente, por ejemplo) y en 2008 (Juan José Arenas, Isidro Ferrer o Raimundo Bambó).

El Olimpia registró una buena entrada. El patio de butacas estaba prácticamente lleno. El aforo del anfiteatro se completó en aproximadamente la mitad.

`Librería Estilo` vendió ejemplares del libro que presentó Rigoberta Menchú. Estaban recién salidos de imprenta. La librería oscense agotó los 80 ejemplares que le suministró Expoagua. A partir de media semana, contará con más unidades de las 2.000 de que consta la tirada inicial del primer libro de la colección `Palabras del Agua`. El libro de Rigoberta Menchú lleva como lema `Agua y humanidad, una existencia recíproca`. Se ha editado en español, inglés y francés.

En la colección habrá obras de Mijail Gorbachov, Susan George, Federico Mayor, Jeremy Rifkin o José Luis Sampedro.

Rigoberta Menchú agradeció vivamente la invitación a Huesca y la hospitalidad de la ciudad y deseó éxito a la Expoagua.

Al final del acto, una asistente gritó desde el anfiteatro: `Sus palabras son muy bellas, pero la Expo es pura especulación, pura especulación`. Lo hizo cuando el público ya se retiraba. Algunos espectadores le afearon el gesto y le reclamaron respeto.

Jorge ORÚS



Fuente: Diario del Altoaragón
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