Las Migraciones en Aragón

17 de Marzo 2016
Aragón pierde casi un 20% de extranjeros desde que comenzó la crisis y crecen los casos de racismo



La Comunidad aragonesa ha perdido un 18,57% de su población extranjera, pasando de 172.138 personas a principios de la crisis a 140.183 en enero de 2016, según revela un informe de UGT Aragón. Asimismo, el sindicato denuncia que la crisis también ha provocado un incremento en los casos de racismo desde el 2008.

Por provincias, en 2008 Huesca contaba con una población de 225.271 personas de las que 24.363 eran inmigrantes, mientras que a principios del año 2015 las personas censadas en la provincia oscense ascendían a 222.909 personas de las cuales 23.870 eran extranjeras. En Teruel, del conjunto de la población de 146.324 personas, 17.043 eran de origen extranjero en 2008, mientras que en 2015 de los 138.932 habitantes, 14.702 eran de origen extranjero.

Por su parte, Zaragoza contaba en 2008 con una población de 955.323 personas, siendo 113.486 extranjeros, frente a las 956.006 personas registradas a principios del año 2015, de las que 101.611 eran inmigrantes.

Este descenso de la población extranjera no solo se debe a flujos migratorios sino también a la nacionalización de algunos de ellos.

El responsable del Departamento Migratorio de UGT, Antonio Ranera, ha explicado que los tres pilares fundamentales del estudio son demostrar que “el fenómeno migratorio no es un fenómeno coyuntural sino estructural”, que ha generado riqueza económica, social, cultural demográfica y que es “la mejor herencia que nos ha dejado la etapa de crecimiento económico”.

Ranera ha sostenido que la inmigración que recibe Aragón es “fundamentalmente económica, y viene atraída por nuestra demanda de puestos de trabajo, en sectores muy variados, lo que ha motivado que no solo se concentrara en las grandes ciudades sino también llegara a pequeñas localidades”, algo que Ranera ha considerado “positivo” puesto que la Comunidad aragonesa vive “una situación demográfica crítica por el envejecimiento de población y la baja natalidad”.

Ante esta situación, el sindicato sostiene que si Aragón quiere crecer de manera exponencial socioeconómicamente “de manera equilibrada y duradera, tiene que desarrollar potentes políticas de gestión de la diversidad desde una óptica inclusiva e intercultural”.

Las propuestas para llevar esto a cabo pasan porque desde las instituciones “se intensifique un diálogo fluido con el tejido social y los agentes sociales”, tal y como explica Ranera. En segundo lugar, restituir los derechos “arrebatados” a la población extranjera, priorizando la sanidad pública y el derecho a las becas de comedor.

En tercer lugar, el sindicato propone desarrollar políticas contra el racismo y la xenofobia, y desarrollar programas de inclusión y gestión de la biodiversidad, educación y prestando especialmente atención a las mujeres y los jóvenes que comparten problema del 50% de tasa de paro.

Del mismo modo, piden que se “normalicen” las campañas agrícolas en Aragón, de manera que se lleve a cabo una contratación ordenada, se respeten los derechos de los trabajadores, y, principalmente, se erradique la infravivienda. Este último punto tiene especial presencia en las Comarcas del Cinca Medio y del Bajo Cinca, que “representan el porcentaje más elevado de temporeros alojados en infravivienda”.

Por último, consideran “fundamental” dotar al inmigrante del derecho a voto que, aunque Ranera admite que esto no se encuentra entre las principales demandas de los extranjeros, ellos consideran que “si no pueden ejercer el voto no tienen una concepción de ciudadanos y son más vulnerables para que se les arrebaten los derechos”.

La cifra se ha reducido por la vuelta a sus países de origen o por haber obtenido la nacionalidad española
La cifra se ha reducido por la vuelta a sus países de origen o por haber obtenido la nacionalidad española

Aumento del paro entre los inmigrantes

Con la llegada de la crisis económica, los inmigrantes “fueron relegados a los puestos de trabajos más precarios y con menor consolidación laboral. Esto supuso que la destrucción de empleo les afectase de manera masiva”.

Cuando llegó la crisis económica, muchos de esos sectores fueron “profundamente castigados por la crisis”, debido a ello pasaron a ocupar los puestos de trabajo “más precarios”. De hecho, en el año 2005, los parados registrados de origen extranjero representaban el 14,5% del total (5.242 desempleados extranjeros frente a un total de 36.032 autóctonos), mientras que en el año 2010 representaba el 35,46% del conjunto (23.963 de un total de 67.560 desempleados), finalmente, en noviembre de 2015 los parados registrados de origen extranjero representaban el 21,7% del total (19.794 desempleados frente a un total de 91.119).

“Esa destrucción de empleo también se ha visto condicionada por la supuesta recuperación que se está desarrollando, que está creando empleo masculino y destruyendo empleo femenino”, ha matizado Ranera. Y es que, Ranera ha revelado que la mujer inmigrante es actualmente la más afectada por la crisis económica, lo que se debe, fundamentalmente, a un cambio de normativa en la que pasa a recaer sobre la empleada, a partir de un número concreto de horas trabajadas, realizar los trámites con la administración.

En el informe se analiza la afiliación a la seguridad social, en el que puede apreciarse que la población española ha vuelto a niveles de afiliación del año 2000 y que, “gracias a la población extranjera, mantenemos valores superiores a ese año”. En el año 2007, se produjo el pico de mayor afiliación con 590.936 aragoneses de los cuales 76.091 eran extranjeros, mientras que en el año 2015 estaban registrados 517.431 afiliados, de los que 55.943 eran extranjeros.

Movimientos migratorios en las comarcas

Además, el informe analiza las Comarcas que identifican diferentes patrones de comportamiento demográfico. Por un lado, la Comarca del Cinca Medio representa a los territorios que continúan creciendo en población. “Esta situación se da sobre todo en la zona periférica de Zaragoza ciudad donde se repite un patrón de población extranjera asentada”.

Por otro lado, la Comarca del Bajo Aragón ha experimentado un crecimiento demográfico gracias al asentamiento de población extranjero, entre los años 2010-2013 se estanca y, posteriormente, se reduce paulatinamente la misma. “En esta zona el colectivo se caracteriza por ser de media más joven con mayor presencia femenina y que forman familias”, explica Ranera.

La Comarca de Calatayud, por otro lado, ha recibido una aportación importante de población extranjera pero que a partir de la crisis “la reducción lo ha situado a niveles poblacionales anteriores al año 2000”. Esta comarca se caracteriza por tener una población autóctona muy envejecida, con poca natalidad y una población extranjera que compensa esa reducción, según explica el informe.

Finalmente, el campo de Belchite, nunca recibió aportes importantes de población extranjera durante el crecimiento económico, no superando la población extranjera el 6% del total y su población autóctona presenta similares características de envejecimiento y poca natalidad que el anterior grupo. En esta comarca, el descenso a supuesto un 12% de la población inmigrante.

“Es importante entender que abordar la situación demográfica debe hacerse entendiendo lo que ocurre en cada territorio, qué es lo que genera o destruye población y, en este sentido, es importante no generalizar”, ha añadido Ranera.



Fuente: Aragón Digital
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