Histórico de artículos

29 de Diciembre 2008
Estar sin la familia no es humano


Estar mucho tiempo sin la familia no es humano. Cinco años para poder traer a tus padres ya mayores es demasiado". Así opina Mario Guilcapi, un ecuatoriano que lleva desde el 2000 en Zaragoza. Un año después vino su mujer y la chica hace tres. Lleva un trimestre en el paro y aunque "entiende" que a lo mejor es necesario limitar la llegada de extranjeros en busca de trabajo, no ve con buenos ojos la restricción a la reagrupación de los ascendientes que plantea la nueva reforma de la ley de extranjería. La limitación anunciada por el Gobierno de prohibir traer a los ascendientes de menos de 65 años, y los mayores de esta edad solo y cuando el reagrupante alcance la residencia de larga duración (cuando lleve 5 años aquí), es una de las medidas más controvertidas.

Cristóbal Santamaría vive desde hace cinco años en Zaragoza. Este ecuatoriano está aquí solo, y no ve con buenos ojos esa medida. Como electricista que lleva tres meses en paro, apoya que se paralicen las contrataciones en origen. "Mucha gente quiere venir y con la situación de crisis actual el desempleo es muy alto y todavía va a ir a peor", opina.

Cristóbal Santamaría y Mario Guilcapi estaban haciendo fila ante la comisaría de General Mayandía de Zaragoza para tramitar algunos documentos. Conocían de oídas la reforma de la ley de extranjería por las noticias. Cerca de ellos, Gora Sow, esperaba también con su mujer y su niño de un año y dos meses. Respira tranquilo. Su pareja y su pequeño están aquí. "Me costó mucho traerlos, la primera vez en 2005 me lo denegaron, porque dijeron que los papeles los habían confundido con los de otro senegalés que estaba en Murcia", recuerda. Para la segunda intentona contrató a un abogado y desde hace mes y medio su esposa y su hijo viven por fin con él.

Jacinto Guevara es nicaragüense con dos años y medio de residencia en la capital aragonesa. Su hermana fue la primera que dio el paso, luego su prima y finalmente él. Su mujer está con él desde hace un año. Esperan un niño, y confía en que la reforma de la Ley de Extranjería no le perjudique a su mujer para lograr la regularización por la vía del arraigo social.

Convención de Naciones Unidas


Pascual Aguelo, abogado experto en temas migratorios, entiende que la reagrupación de los ascendientes ha sufrido "importantes recortes". La actual supondría "una nueva vuelta de tuerca", asegura. En su opinión, el veto a los menores de 65 años puede vulnerar el contenido de la Convención Internacional de la ONU sobre los derechos de las personas migrantes y sus familiares de 1990, que establece el derecho de los trabajadores migrantes a esta reunificación. Como familiares, recalca, considera no solo a su cónyuge e hijos a su cargo, sino también a otros dependientes, entre los que debe incluirse a los abuelos. Por ello asegura que "el requisito debe ser la situación de dependencia, no la edad".

Explica también que imponer la condición de residente permanente para tener derecho a traer a sus padres, si tal requisito no se llega a complementar con disposiciones que contemplen la reunificación en determinados casos en que concurran circunstancias especiales, puede contravenir el contenido de diversas normas de derecho internacional humanitario.

Una impresión crítica transmite también el abogado y director de Trayectus, consultoría en inmigración y extranjería, Iván Jiménez-Aybar. Respecto a las limitaciones a la reagrupación de ascendientes, pone el acento en que la abuela "realiza una labor impagable en beneficio de la conciliación de la vida laboral y familiar de la extranjera trabajadora en cuestión". Pero, ironiza, "se trata de un beneficio a medio plazo que no siempre se percibe desde el Ministerio correspondiente

URL relacionado: http://www.heraldo.es/index.php/mod.noticias/mem.detalle/idnoticia.34539

Material Multimedia Relacionado