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24 de Septiembre 2016
Los emigrantes latinos aportan hasta el 50% del ingreso familiar en su país



América Latina recibió el año pasado casi 66.000 millones de dólares en remesas, el equivalente a todo el Producto Interior Bruto (PIB) de la República Dominicana.

Una buena parte de ese monto de dinero que envían los inmigrantes a su país de origen -algo más de 3.000 millones de euros, lo que equivale aproximadamente al valor del Real Madrid- tuvo su origen en España, según datos del Banco de España.

Las remesas son un sustento fundamental de las economías más frágiles de la región. En Haití suponen el 25% del Producto Interior Bruto (PIB), en Honduras casi un 18% y en El Salvador un 17% En estos países, las remesas pueden llegar a suponer hasta el 50% del total de los ingresos familiares.

Según un estudio presentado la semana pasada en Madrid por el Fomin -Remesas e Inclusión Financiera: Análisis de una encuesta de América Latina y el Caribe en España-, siete de cada diez inmigrantes latinoamericanos que viven en España envían dinero regularmente a sus familias en el país de origen.

Como promedio, envían unos mil euros anuales divididos en diversos pagos. Teniendo en cuenta que el salario medio de un empleado poco cualificado en la región oscila entre los 70 y los 190 dólares al mes, ese monto puede llegar a equivaler el sueldo completo de un año.

Según explicó en la presentación del estudio Teresa García Cid, experta del Banco de España en materia de balanza de pagos, el monto de del dinero enviado por los inmigrantes latinoamericanos a sus familias se ha mantenido constante en los últimos años. No obstante, los datos preliminares apuntan hacia un incremento sensible para este año, en línea con la recuperación de la economía española.

Por países, colombianos y ecuatorianos son los que más dinero envían desde España a sus familias en origen.

Inclusión financiera

Una de las conclusiones más llamativas del estudio tiene que ver con el método que utilizan los inmigrantes para realizar los envíos de dinero. Más del 70% utiliza un único método, mayoritariamente (84%) una empresa de remesas, seguido a mucha distancia (12%) de un banco. Aunque casi todos los inmigrantes que trabajan en España tienen una cuenta en un banco, no ocurre lo mismo con las familias en el país de origen.

"La inclusión financiera tiene mucho camino que andar en América Latina", explica Fermín_Vivanco, especialista senior del Fomin, organismo que ha puesto en marcha sobre el terreno varios proyectos para fomentar la educación financiera y la bancarización. "

La población no tiene costumbre de ahorrar a través de una cuenta bancaria; los familiares que reciben la remesa la retiran en su totalidad y guardan el dinero en su casa o compran bienes como tierras, animales o vivienda", añade Vivanco.

Santiago Cabeza, especialista en remesas del banco Santander, lamenta esa "brecha de educación financiera y bancarización" que obstaculiza el envío de dinero a través de transferencia bancaria. El estudio elaborado por el Fomin subraya que "existe un importante nicho de negocio entre los migrantes residentes en España que no tienen cuenta bancaria en su país natal y que podrían ser una importante oportunidad de negocio ". De hecho, según explica Vivanco, en América Latina quedan todavía muchas zonas rurales con una atención bancaria escasa, donde las entidades funcionan sin contar con presencia física, gracias a acuerdos con comercios locales.

En cuanto a la utilización de las nuevas tecnologías para enviar dinero a través de aplicaciones del estilo de PayPal, por ejemplo, el estudio asegura que "están teniendo muy bajo impacto en el sector de las remesas, ya que su incorporación al mercado depende fundamentalmente del país al que se envíe el dinero y la extensión y el calado de estas tecnologías allí". Según señala Vivanco, aunque el uso de teléfonos móviles inteligentes es mayoritario en América Latina, el dispositivo se utiliza principalmente como canal de notificación.



Fuente: Expansión
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