Un total de 21 inmigrantes que se encuentra en situación irregular en el Hostal Welcome de Vallecas (Madrid) han presentado este martes una queja ante la Secretaría General de Inmigración y Emigración del Ministerio de Empleo para pedir una mejora en sus condiciones de acogida.

"Cuando preguntamos algo en el hotel llaman a la policía y les dicen que rompemos cosas, y eso es mentira", ha asegurado Desire, que llegó a España desde Camerún. Entre los firmantes de la queja se encuentran nacionales de Camerún, Costa de Marfil, Guinea Konakri, Guinea, Gambia, Sierra Leona, República de Guinea o Burkina Faso.

Fuentes del ministerio de Empleo han asegurado que todas las quejas que se registran se investigan, analizan y responden y que están contactando con las ONG para recabar toda la información.

La queja afirma que las condiciones del centro no son aptas para la acogida, ya que la cantidad de comida es "bastante escasa" y los horarios de comida son "rígidos e inamovibles"; que no han sido informados de la posibilidad de una prórroga de estancia; que Cruz Roja no les da ninguna ayuda de salida a otros lugares de España en el que tienen familiares; que únicamente reciben alojamiento y manutención, aunque alguno de ellos ha recibido una única ayuda económica de 25 euros; que no reciben apoyo socio-jurídico en la gestión de su documentación; y que no han tenido acceso a pruebas médicas de salud pública.

"Hemos hecho una manifestación y nos han dicho que si seguimos gritando así nos echarán del hotel"

Por estos motivos, solicitan la prórroga de los tiempos de estancia por el tiempo máximo autorizado (tres meses, según el Programa de Ayuda Humanitaria), la mejora de las condiciones de acogida, y que se garantice el acceso a programas de integración social, formación y atención psico-social específico.

Previamente a la queja, los inmigrantes protagonizaron este lunes una acción de protesta ante el hostal, por la que se personaron varios coches de Policía que, según Desire, se marcharon cuando aparecieron los medios de comuicación.

Respecto a sus peticiones, ha comentado que necesitan "ir a clases para aprender español" y poder comunicarse, y que "solamente" quieren reclamar sus derechos. "Hemos hecho una manifestación y nos han dicho que si seguimos gritando así nos echarán del hotel. No hemos hecho nada malo", ha añadido.

Por otro lado, Desire ha afirmado que otro grupo que llegó a España con ellos "han tenido más oportunidades", ya que se encuentran en otros sitios con "mejores condiciones", en los que "pueden ir al colegio". Asimismo, ha afirmado que en el hotel hay "muchas nacionalidades" y que "a veces" viven situaciones de "racismo y discriminación".

El papel de Cruz Roja

La ONG Cruz Roja desarrolla en el Hostal Welcome un proyecto de asilo y de ayuda humanitaria del que actualmente se benefician más de 250 personas que residen en este alojamiento, que también es frecuentado por turistas mochileros, durante un tiempo que oscila entre la semana, para los demandantes de asilo, y los tres meses, para los migrantes en situación irregular.

El responsable de migrantes de Cruz Roja en Madrid, José Zamora, explicó el lunes que el grupo que protestaba y ha presentado la queja está formado, sobre todo, por inmigrantes en situación irregular procedentes de Camerún que son atendidos por el programa de ayuda humanitaria de esta ONG. A diferencia de los solicitantes de asilo, estas personas suelen entrar por las costas, Ceuta y Melilla, "por cuestiones de atención humanitaria, porque vienen de países donde sufren hambruna o guerras", según precisa.

Zamora admite que aunque la atención que se ofrece es similar para todos, la cobertura no es la misma pues tienen que ceñirse al manual de intervención que contempla el convenio por el cual reciben la subvención del Ministerio de Empleo y Seguridad Social para este tipo de proyecto, que comprende, según señala, la atención de urgencia, tanto sanitaria como social, y la cobertura de necesidades básicas. También les facilitan un abono transporte, según añade.

Se les acaba el tiempo de acogida

Sin embargo, el sacerdote y representante de la Coordinadora de Barrios, Javier Baeza, ha asegurado este martes que el grupo de inmigrantes "no recibe la ayuda que está prescrita" y ha resaltado que a "muchos" les han tenido que pagar el transporte para que acudan a presentar la denuncia.

En este sentido, Baeza ha señalado que la "angustia" que tienen es porque llevan "casi tres meses" en el albergue y "no tienen información para comprender su situación". "Algunos de ellos están angustiados porque no saben castellano y el tiempo de acogida es de tres meses", ha dicho.

Según explica Cruz Roja, la ONG desarrolla este programa con los migrantes durante tres meses. En este sentido, considera que una de las razones que puede haberles llevado a protestar a este grupo es la dilación en el tiempo de su estancia frente a la de sus compañeros de hostal, que son solicitantes de asilo y se suelen marchar de allí a la semana o a los 15 días como máximo, ya que en su caso se trata de una "primera acogida".

"La convivencia es mucho más intensa en el caso de las personas en ayuda humanitaria porque están más tiempo, la gente no ve la salida rápida como en el caso de asilo", remacha Zamora. A los tres meses, Cruz Roja estudia la situación concreta de cada migrante, si tiene redes de contactos, algún medio para encontrar trabajo y trata de potenciar su autonomía para que también salgan de esa situación irregular a corto o medio plazo.

En caso de que finalice ese tiempo y la persona no tenga redes, les derivan a las redes de servicios sociales del Ayuntamiento de Madrid, en el caso de la capital. También podrían darles cobertura en algunos de sus centros de acogida, dentro de los proyectos generales de atención a personas migrantes.

Sobre las demandas concretas de los inmigrantes, Cruz Roja explica que la atención sanitaria, siempre que sea necesaria, se deriva a los centros de salud para la atención en urgencias, al tratarse de personas que carecen de documentación. Acerca de las comidas, asegura que están cubiertas en el hostal y es la misma para todos, aunque dice que están dispuestos a realizar una revisión de los menús si es necesario.