La Inspección de Trabajo y Seguridad Social ha sancionado por la contratación irregular de su asistente personal al secretario de Organización de Podemos, Pablo Echenique, que considera que la sanción -para la que se propone una multa de entre 10.001 y 25.000 euros- es "injusta" y la ha recurrido.

En el expediente, adelantado por el Heraldo de Aragón, se afirma que el secretario general de Podemos en Aragón y presidente del grupo parlamentario de esta formación en las Cortes, incumplió la ley al mantener a un trabajador para ayudarle en casa sin darle de alta en el régimen general de la Seguridad Social, según este medio de comunicación.

Echenique afirma que "en todo momento", hasta que el asistente le explicó que no podía asumir la cuota, pensaba que estaba dado de alta como autónomo

El expediente -por una infracción considerada "muy grave"- se comunicó la semana pasada a Echenique, quien sin embargo ha afirmado en la red social Twitter que ha recurrido una sanción "provisional" y que considera "injusta".

"Aún suponiendo una importante parte de mis modestos ahorros, pagaría sin ningún problema -la sanción- si la considerase justa. Sin embargo, creo que este no es el caso" y por eso la ha recurrido, añade.

Explica además que este asistente le prestaba servicio una hora al día "de manera intermitente" debido a su "elevado nivel de dependencia" y que desconocía que "estuviera cobrando el desempleo".

Añade que, "en todo momento" hasta que el asistente le explicó que no podía asumir la cuota, pensaba que estaba dado de alta como autónomo.

En segundo lugar, aduce que, en todo caso, "no se trataba de una relación entre empresa y un trabajador" sino "entre autónomo y cliente", "muy similar al caso de un fisioterapeuta".

La investigación sobre la contratación de este asistente, que se abrió a finales del año pasado, ha constatado, según dicho medio de comunicación, que el líder de Podemos-Aragón mantuvo sin contrato ni Seguridad Social a su asistente en dos periodos, desde septiembre de 2011 hasta junio de 2012 y desde marzo de 2015 hasta abril de 2016.

La sanción se circunscribe a la segunda etapa, puesto que han transcurrido más de cuatro años desde el primer incumplimiento legal y, por tanto, los hechos han prescrito.

La propuesta es la mínima establecida de las tres para esta infracción muy grave, que llega a los 187.515 euros.

Echenique, por su parte, según el escrito publicado en su cuenta de Twitter, entiende que la obligación con la seguridad social es del cuidador y no de él.

Añade que hay muchas familias en su situación y que un expediente con una "interpretación tan restrictiva" de la ley como la que se le aplica supondría "una enorme injusticia".

"Al fin y al cabo yo tengo la enorme suerte de poder pagar la multa", pero es muy posible que otras familias no la tengan en caso de que se les abra un expediente.

"El intentar no sentar un precedente injusto contra tanta y tanta gente humilde se suma a mis discrepancias con el expediente provisional y, por ello, también utilizaré los medios legales a mi alcance para demostrar el error", añade.

Por último, ha arremetido contra "la caverna mediática" y el "partido que los jueces describen como una organización criminal", que "seguirán magnificando el asunto como si fuese lo mismo que la Gürtel, la Lezo y el saqueo organizado de las instituciones del Estado para intentar tapar el olor de las cloacas del PP"

La explicación de Echenique en Facebook

El martes, horas antes de la publicación de la información del Heraldo, Echenique daba su versión de los hechos en su perfil en la red social Facebook.

Parece que mañana un periódico va a publicar el expediente de la inspección de trabajo sobre el asunto del asistente funcional que me prestaba servicio una hora al día de manera intermitente, debido a mi elevado nivel de dependencia y para llevar a cabo las tareas de la vida cotidiana como levantarme, ducharme o vestirme.

En el expediente se establece una multa que, aún suponiendo una importante parte de mis modestos ahorros, pagaría sin ningún problema si la considerase justa. Sin embargo, creo que este no es el caso, fundamentalmente por dos motivos, y por eso he recurrido el expediente, que aún no es definitivo.

El primero, que yo desconocía que esta persona estuviera cobrando el desempleo y que, en todo momento y hasta que me dijo que él ya no podía asumir la cuota, yo pensaba que estaba dado de alta como autónomo y atendiendo a sus obligaciones con la seguridad social.

El segundo, que discrepo de que se tratase de una relación entre empresa y trabajador. Entiendo que se trataba de una relación entre autónomo y cliente (muy similar al caso de un fisioterapeuta) y, por ello, entiendo que la obligación con la seguridad social era suya y no mía.

Cabe añadir que es muy probable que haya decenas de miles de familias aragonesas y quizá centenares de miles de familias españolas con un dependiente en su seno y en la misma situación. En mi opinión, una interpretación tan restrictiva de la ley como la que se me aplica en el citado expediente supondría una enorme injusticia para muchas de estas familias.

Al fin y al cabo, yo tengo la enorme suerte de poder pagar la multa; aunque ello suponga una parte importante de mis modestos ahorros. Dado que la dependencia suele aumentar considerablemente el riesgo de pobreza, es muy posible que la mayoría de las familias afectadas no tuviesen la misma suerte si la inspección decidiese abrirles un trámite de oficio como hizo conmigo.

El intentar no sentar un precedente injusto contra tanta y tanta gente humilde se suma a mis discrepancias con el expediente provisional y, por ello también, utilizaré todos los medios legales a mi alcance para demostrar el error.

Por supuesto, la caverna mediática y el partido que los jueces describen como una organización criminal seguirán magnificando este asunto como si fuese lo mismo que la Gürtel, la Lezo y el saqueo organizado de las instituciones del Estado para así intentar tapar el olor de las cloacas del PP… quizás incluso alguna radio (tal vez financiada por la Conferencia Episcopal) siga alentando que se me insulte por haber nacido donde nací o por tener una discapacidad del 88%.

Lo asumo y seguiré adelante… hace mucho que ya no les tengo miedo.