Histórico de artículos

14 de Agosto 2017
El nuevo mapa de la inmigración en España



El año pasado fue el primero desde 2009 con un saldo migratorio positivo. Por primera vez desde la crisis el número de inmigrantes superó al de emigrantes, tanto españoles como extranjeros. Los problemas económicos empujaron a muchos fuera de las fronteras, especialmente los de nacionalidades menos arraigadas, comunidades, como los rumanos, con un crecimiento especular durante el boom migratorio. El mapa actual es el resultado esa recepción sin precedentes en el cambio de siglo, de las nacionalidades asentadas con anterioridad, ajustado todo con el descenso de los años de la crisis y la reciente recuperación.

Los rumanos llegaron masivamente a España en la primera década del siglo XXI. De poco más de 3.000 censados en 1998 pasaron a más de 83.000 en 2012, su pico. En 2008 superaron a Marruecos como principal país de origen de la inmigración en España. Sin embargo, la crisis obligó a miles de rumanos a retornar. Ahora superan los 60.000, la segunda comunidad más numerosa en toda España. Son la nacionalidad con mayor presencia en 20 provincias, más que ninguna otra, según datos del Instituto Nacional de Estadística. En algunas, como la franja de Zaragoza, Teruel, Guadalajara, Cuenca y Albacete, suponen un tercio del total de la población nacida fuera de España.

La comunidad marroquí, asentada antes del boom migratorio, no ha sufrido un descenso durante los últimos años, sino que se ha mantenido en número, aunque con pequeños altibajos en los años de la crisis. La nacionalidad más numerosa antes del cambio de siglo ha recuperado el primer puesto después del retorno de los miles de rumanos a su país por la crisis. La presencia marroquí se nota especialmente en el sur peninsular y en Cataluña, donde son con diferencia la principal comunidad inmigrante.

Los ecuatorianos siguen siendo la tercera comunidad más numerosa en España, pero está menguando desde 2010, cuando casi eran medio millón, hasta los poco más de 400.000 de la actualidad. Son el ejemplo de comunidad con un rápido ascenso con el boom migratorio: en 1998 eran poco más de 5.000 en toda España. Su crecimiento fue tan rápido que en 2004 estuvieron a 5.000 personas de ser la comunidad extranjera más numerosa. Hoy, Navarra es la única provincia donde son la principal comunidad. En España, en apenas cinco años la comunidad ecuatoriana se ha reducido en una quinta parte.

De las diez comunidades más numerosas en España —en este orden: Marruecos, Rumanía, Ecuador, Colombia, Reino Unido, Argentina, Francia, Perú, China y Venezuela—, las únicas que no han descendido durante ningún años de la crisis son las dos últimas. La agitada Venezuela, de hecho, ha aumentado su comunidad en España en 2016 en mayor número que nunca, un 9% respecto del año anterior.

En las provincias de La Coruña y de Santa Cruz de Tenerife, Venezuela es el país de nacimiento extranjero más numeroso, aunque no solo debido a este último repunte —6.000 de los 15.000 venezolanos llegados el último año están en Madrid—, sino por los fuertes vínculos migratorios tradicionales con el país americano.

Saldo migratorio negativo

No todas las comunidades autónomas han cambiado el signo de su saldo migratorio. En Castilla-La Mancha y Extremadura todavía en 2016 salieron más personas de las que llegaron. Ambas son también las únicas donde el número de extranjeros siguió descendiendo, aunque en menor número que los años anteriores.

Durante 2016, 417.033 personas entraron en España (un 21,9 % más) mientras que 327.906 lo abandonaron (un 4,6 % menos), lo que arroja un saldo migratorio positivo de 89.126 personas e invirtió una situación en números negativos desde la crisis.

Este saldo positivo se debe principalmente a la llegada de extranjeros en contraste con la salida de españoles. Así, la emigración de españoles al extranjero apenas se redujo un 9% y son 86.112 los que abandonaron el país en 2016 por 62.572 que volvieron (un 20,1 % más respecto a 2015), dejando un saldo migratorio de población nacional de -23.540.

En cuanto a la población extranjera, España recibió 354.461 habitantes nuevos, un 22,2% más, mientras que 241.795 (-3%) decidieron salir del país.

Comunidades anteriores al boom

Málaga y Santa Cruz de Tenerife son las dos únicas provincias que no han tenido ningún año saldo migratorio negativo durante los años de la crisis. En Málaga, la comunidad británica es la más numerosa, al igual que en la provincia de Alicante. No hay rastro del Brexit en la Costa del Sol ni en la Costa Blanca. Como en el resto del España, el número de británicos ha descendido. Del pico de casi 400.000 alcanzado en 2012, en la actualidad hay apenas 260.000 en todo el país.

Los británicos, antes del boom migratorio, eran la tercera comunidad más numerosa en España, por detrás de franceses y marroquíes, y por delante de argentinos, portugueses y venezolanos. En 1998, el número de personas nacidas fuera de España eran el 3% de una población de 40 millones de habitantes. Hoy son el 13,2% de una población de 46,5 millones, una vez contenido el retroceso desde el pico alcanzado en 2012, cuando los nacidos fuera de España, entonces 6,8 millones de personas, suponían el 14,3% de la población.



Fuente: ABC
URL relacionado: Luis Cano

Material Multimedia Relacionado