Las Migraciones en Aragón

23 de Septiembre 2017
Aragón pierde población y la tendencia es que siga descendiendo



Aragón continúa perdiendo población y la tendencia es que siga descendiendo, incluso con muchos núcleos deshabitados. Son las conclusiones del Informe sobre la Despoblación 2000-2016 realizado por el Centro de Estudios y Desarrollo de Áreas Rurales (Ceddar) a petición del Justicia de Aragón, Fernando García Vicente. Una situación que incluso "compromete la existencia como una Comunidad Autónoma poderosa", ha afirmado.

Desde el año 2008, Aragón vive una "regresión demográfica" que está siendo especialmente fuerte en los municipios pequeños, de menos de 500 habitantes. Antes, desde el año 2000, la Comunidad experimentó un "paréntesis" de ocho años en el que ganó 137.000 personas, especialmente gracias a la inmigración, que propició el saldo positivo de población. "La entrada neta, entrada de extranjeros menos salidas, supera al crecimiento, lo que quiere decir que sin la entrada de extranjeros, la población de Aragón hubiera caído en este periodo en 6.000 personas", ha analizado el director del Ceddar, Vicente Pinilla.

Los principales afectados son los pequeños municipios. De hecho, "solo se han salvado las más grandes: el Área Metropolitana de Zaragoza, la Hoya de Huesca, el Bajo Cinca, el Cinca Medio y el Bajo Aragón. En el resto, la población ha disminuido", ha detallado García Vicente. Las principales causas de este descenso son la pérdida de oportunidades de empleo y de acceso de servicios públicos en las zonas rurales, además del "cambio del modo de vida" de la sociedad. "Desde luego, en este mundo en el que vivimos, que para poder hablar por teléfono haya que subir al cerro del pueblo porque en el resto no hay cobertura nos condena a que solo vivan personas de edad avanzada que no utilizan estos medios", ha advertido Pinilla.

Además, hay otro servicio que está especialmente demandado por los vecinos de los pueblos: la cultura. "Esto es uno de los elementos fundamentales. ¿Hay algo que hacer interesante además de trabajar, comer y dormir? ¿Hay algo que ilusione a la gente, que cohesione a la población que vive en un lugar? Son factores muy importantes. La comunidad local tiene que ser la protagonista y la cultura puede tener un papel decisivo", ha asegurado Pinilla.

CAMBIO EN LAS POLÍTICAS

Para solventar esta situación, desde el Ceddar exigen medidas concretas. "El diagnostico que hacemos es que, aunque hubo algún intento interesante como el Plan Integral de Política Demográfica, realmente se articularon una serie de medidas pero no hubo persistencia en ir siguiendo el plan", ha explicado el director del Centro.

En consecuencia, Pinilla aboga por un cambio en la filosofía de las políticas para demostrar mayor apoyo a los pueblos. "Las personas que viven en las zonas de regresión demográfica deben ser los protagonistas. Nuestra perspectiva es que los planes de arriba abajo pueden tener interés en la medida en la que articulen medidas y faciliten, pero nos parece que desde abajo a arriba, el apoyo a las iniciativas locales, deben ser la filosofía que prime", ha manifestado.

En cuanto a los servicios, mantienen que hay que abogar por llevar servicios a los pueblos, pero siempre en la medida adecuada. "Es una utopía pensar que vamos a tener servicios en todos los lugares. No se puede. Los servicios públicos tienen costes fijos muy elevados. Es inevitable que tenga que haber una concentración de ciertos servicios en cabeceras de comarcas", ha declarado, refiriéndose a los hospitales.



Fuente: Aragón Digital
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