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14 de Febrero 2018
Los nuevos inmigrantes colombianos en España



Cifras no oficiales, emanadas del sector privado y de algunas agencias de seguridad europeas, dan esta cifra. El 35% de personas que viajan desde Colombia a España se arriesgan a una vida como irregulares en tierra extraña.

Detrás de esta cifra se esconden miles de sueños, sentimientos y fracasos.

Sé que estoy hablando de un tema álgido. Sé, de igual manera, que muchos me matonearán, me harán bullying estructural, ya que estoy metiéndome en un tema personal, que al final viene siendo un tema de cobertura social.

Escribo estas líneas sabiendo que muchos no estarán de acuerdo con lo que expreso en ellas, pero al ver con tristeza y un gran sentimiento de impotencia lo que pasa, al no poder colaborar de una mejor manera a miles de compatriotas, hoy aquí en diversos sitios de España en alto riesgo de exclusión social, debo hacerlo.

¿Por qué se presenta este fenómeno?

Se cumplen 20 años del punto más álgido de la migración económica más grande que ha visto Colombia en su historia. La crisis del año 1998 afectó muchos sectores económicos, en especial el Valle del Cauca, el Eje Cafetero y la Costa Norte. La expulsión de trabajadores sin oportunidades laborales, aunada a una España en su boom del ladrillo en el gobierno Aznar, abrió la puerta a miles de trabajadores no cualificados en tareas de limpieza, obra y tareas en el sector agrario español.

Hoy día no es el arraigo familiar el que jalona la nueva ola migratoria Colombiana. La falta de oportunidades, los bajos salarios y la precariedad laboral que el Estado colombiano ofrece a sus ciudadanos, hace que muchas personas se aventuren a la odisea de una mejora en su calidad de vida.

De Colombia, a la aventura del "me le mido a todo"

En esta aventura no se miden los riesgos a los que hoy, nosotros, los trabajadores sociales voluntarios nos encontramos todos los días. El perfil es de un colombiano o colombiana, entre los 30 y 55 años, en las últimas. Después de haber gastado más de 2.5 millones de pesos en pasajes ida y vuelta, demostrar 70 euros diarios de manutención y tener reservas de hotel, se empiezan a dar cuenta que vivir en un país europeo en condición de irregular es un acto de supervivencia.

Detrás quedan muchas familias fracturadas, pendientes de una llamada de WhatsApp diaria y de la remesa de cada mes. He visto cómo parejas de recién casados son separados por física necesidad, al no poder encontrar una alternativa de ingreso. En la mayoría de las veces, es la mujer la que primero logra ubicarse y "despegar".

También he escuchado de padres de familia que dejan a su esposa e hijos en Colombia, a riesgo de perderlos, por salir a luchar por una mejor oportunidad, una de mejorar su calidad de vida; pero que al final le cobra todo eso por lo cual salió a luchar al exterior en calidad de irregular. Generalmente los deja sin nada por lo cual volver.

Lo que pasa y no se cuenta

Con dolor de patria les narro lo que muchos connacionales viven. "Primo, tranquilo, aquí yo le ayudo hasta que usted consiga, no pasa nada".

Pasados 15 días, empiezan: "primo, es que usted gasta mucho internet", "primo, es que la luz y el agua. Mire, ya llegó el gas".

Aunada a esta presión, si antes no lo han echado de la sala, llega la de la familia en Colombia: "Es que usted si es muy flojo, ¿no?", "mire a ver si se mueve, trabaje en lo que sea", "como la hija de la vecina sí consiguió y usted no ha podido, muévase a ver".

Cuando se acaba el dinero, el apoyo, el desespero llega. Dormir en un albergue o ir a un comedor social les cuesta al inicio.

Cuando no se consigue trabajo en negro, la ayuda de los familiares y amigos escasea. La opinión de la familia presiona, se logra que miles de compatriotas lleguen a niveles de depresión y angustia casi clínicos.

Sobreviviendo sobre esta tierra

Sé que la tenacidad de muchos puede hacer que esta supervivencia sea exitosa y se logren los 3 años para su arraigo social y su documentación. Muchos separados de su familia, en lugares donde el frío, el calor, la gente y algunas veces el idioma, aun con todo en contra, logran sobrevivir. Sobrevivir para lograr algún día volver a ver a sus seres queridos.

Migrar no es para todos. Con este escrito los invito a que antes de arriesgar a todo o nada valoren la familia y las diversas situaciones extremas a las cuales se pueden ver expuestos en momentos de dificultad en un país extraño.

Numerosos grupos en redes sociales y chats telefónicos prestan su apoyo, expresan sus experiencias y guían a las personas a buscar las ayudas sociales, a sobrevivir. Todo, al final, se resume en su propia decisión y libre albedrío. Pero sepa que si está solo en un país extranjero y aun con ayudas sociales, el riesgo se puede evitar.

Los invito a que apoyen a sus familiares desde la distancia. Los invito a que en estas fechas de campaña electoral piensen en manos de quién dejarán el futuro de sus familias. De igual manera, a ver que sus familiares en el exterior no son solo generadores de recursos, sino que somos trabajadores, pero que nos cuesta un poco más. Nos toca demostrar cada día que a pesar de ser extranjeros podemos trabajar de igual a igual con cualquier persona. Que tuvimos que emigrar para poder tener mejores oportunidades de vida, que el Estado Colombiano no ha sido capaz de mejorar en los últimos 40 años.



Fuente: Las2Orillas
URL relacionado: https://www.las2orillas.co/los-nuevos-inmigrantes-colombianos-en-espana/

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