Las Migraciones en Aragón

20 de Marzo 2018
Siete acusados por tráfico de drogas llegan a un preacuerdo



Siete de los ocho acusados que ayer testificaron en la Audiencia Provincial por tráfico de drogas e integración en grupo criminal admitieron los hechos y delataron al único encausado que no llegó a un preacuerdo con la Fiscalía y negaba todas las acusaciones.

La vista oral por las detenciones realizadas durante la operación Fraga entre 2016 y 2017 -durante la cual la Policía Nacional desarticuló una red de tráfico de hachís y cocaína en Lérida y Huesca- comenzó ayer con las declaraciones de los ocho acusados, que afrontaban penas totales superiores a los 70 años de cárcel y multa de más de 8 millones de euros.

Tras el preacuerdo con la Fiscalía de siete acusados -entre ellos los presuntos cabecillas de la red, un matrimonio formado por Mohamed S. e Ilham L. y el hermano del marido, Morad S. domiciliados en Lérida, ciudad en la que se les detuvo en octubre de 2016-, todo apunta a que el Ministerio Fiscal reducirá considerablemente las penas que propondrá en su calificación final de los hechos, que se conocerá tras la última sesión, este viernes, de la vista oral.

Los siete encausados con preacuerdo, además, desmontaron las tesis del octavo acusado, Mohamed K., el único que negó los hechos por los que se sienta en el banquillo: haber dado al cabecilla de la red decenas de kilos de resina de hachís en Lérida. Además, dijo no conocer a ninguno de los demás acusados.

En su declaración, Mohamed K. -acusado de delito leve contra la salud pública por tráfico de hachís y de otro por grupo criminal- también negó ser uno de los interlocutores de una docena de llamadas entre miembros de la trama que se reprodujo en la vista de ayer.

Domiciliado en Barcelona, este encausado afirmó haber estado en Lérida el 22 de octubre de 2016, día de la entrega de un cargamento de hachís, para visitar junto a su familia a una amiga de su mujer.

Tras las declaraciones de éste, el cabecilla de la trama afirmó que Mohamed K. le suministró decenas de kilos de hachís en varias ocasiones, entre ellas el 22 de octubre de 2016, entrega que desencadenó la detención, días después, de los líderes de la organización: el matrimonio y el hermano del esposo, un inmigrante sin permiso de residencia y con orden de expulsión.

También el hermano del cabecilla, Morad S., calificó a Mohamed K. como "el encargado" de abastecer de hachís a la red y de efectuar la citada entrega del día 22 de octubre de 2016.

El cabecilla de la red y su hermano, por otra parte, trataron de exculpar a la mujer, Ilham L. -quien llevaba 1.575 euros en efectivo en el momento de la detención-, argumentando que ésta únicamente ejercía como una especie de contable de la trama. La mujer sabía, afirmaron, que se traficaba con hachís, pero no con cocaína.

El fiscal acusa a estas tres personas de delito contra la salud pública por tráfico de sustancias con efectos graves (cocaína) -9 años para el cabecilla y 8 para su mujer y su hermano- y el de integración en grupo criminal -otros dos años-. Asimismo, las multas oscilan entre los 1,1 y 1,4 millones de euros.

La defensa de Mohamed S. presentó como atenuante la drogadicción de su cliente y el seguimiento de tratamiento de desintoxicación en la prisión de Lérida en la que está provisionalmente, Dos de los acusados -Khalid N. y Abdelali O.- fueron detenidos en Huesca ciudad, donde residían, entre finales de 2016 y principios de 2017, imputándoseles delitos contra la salud pública por tráfico de sustancias no graves (hachís) e integración en grupo criminal. Las penas iniciales, antes del preacuerdo, son de 4,5 años por el primer delito y otros dos por el segundo.

La primera detención se produjo el 28 de diciembre de 2016 en la calle San Vicente de Paúl, incautándose 290 gramos de hachís, y la segunda, el 1 de febrero de este año, en el pasaje Río Ésera con 130 gramos intervenidos de esta sustancia.

Además de confesar los hechos ambos, Abdelali O. presentó como atenuante su drogadicción y el seguimiento de programa de desintoxicación.

La red transportaba el hachís hasta Huesca circulando en dos coches: el primero no llevaba droga pero servía para avisar al segundo, que la transportaba, si había controles. Este sistema les falló en julio de 2016, propiciando la detención de otra persona no presente ayer al haber sido juzgado en otro procedimiento.



Fuente: Diario del Altoaragón
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