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06 de Septiembre 2018
El Consejo de Europa insta a España a tomar "medidas inmediatas" para mejorar la atención de los niños inmigrantes



El Consejo de Europa ha instado a España a tomar "medidas inmediatas" para mejorar la atención de los menores extranjeros no acompañados que tutelan los servicios sociales de las comunidades autónomas. Así lo expresa en un informe que se ha hecho público este jueves en el que denuncia la "saturación" de los centros de acogida, "los riesgos de violencia, abusos sexuales y explotación" que tienen los niños que viven en la calle en Ceuta y Melilla y las decisiones "arbitrarias" que se toman para determinar su edad.

El representante especial del secretario general del Consejo de Europa para la Migración y los Refugiados, Tomá Boek, realizó una visita a España entre los días 18 y 24 de marzo de este año para conocer la situación de los inmigrantes y refugiados. En esas fechas las llegadas comenzaban a incrementarse, pero no se habían registrado cifras tan altas como las actuales ni las comunidades autónomas habían realizado un llamamiento público para denunciar el colapso de sus recursos.

Aun así, en las visitas a Ceuta y Melilla que realizó el representante de esta organización internacional con sede en Estrasburgo en la que participan 47 estados europeos, se encontró con que las propias autoridades le reconocían ya "la gravedad de la saturación" de los centros de acogida de menores y reclamaban "soluciones internacionales, como la devolución de los niños a sus familias en sus países de origen".

Es la medida que han reclamado Andalucía y Ceuta, compartida también por los gobiernos de otras comunidades autónomas, aunque el Consejo no la recomienda: "En la práctica, la experiencia de repatriación ha fracasado, sobre todo por la falta de cooperación de las autoridades en los países de origen y las dificultades para probar los vínculos familiares".

En ese momento, Boek se encontró con que el centro de La Purísima de Melilla tenía capacidad para 350 plazas y acomodaba a 535 chicos. En algunos dormitorios, más de 30 niños se hacinaban en habitaciones muy pequeñas, pegadas unas camas con otras, "sin suficiente luz natural ni aire". En otras habitaciones los niños dormían en colchones en el suelo.

"Los niveles de ocupación en el centro de La Esperanza de Ceuta también eran graves, con chicos durmiendo en habitaciones muy pequeñas, a menudo al doble de su capacidad, con colchones en el suelo", añade.

'Trato degradante'

La situación, que es ahora mucho peor (en Melilla hay 800 menores), ha llevado al representante del Consejo de Europa a afirmar que "plantea preguntas en relación al cumplimiento del artículo 3 de la Convención Europea de Derechos Humanos", que dice que "nadie podrá ser sometido a tortura ni a penas o tratos inhumanos o degradantes".

También alerta de que las autoridades de Melilla han reconocido que en la zona del puerto vive un centenar de niños que intentan entrar en los 'ferries' que van a la Península. En los muelles de Ceuta, su equipo se encontró con 10 menores no acompañados que también trataban de introducirse ilegalmente en uno de estos barcos. "Nos contaron que habían vivido en las calles durante meses, algunos durante más de un año, sobreviviendo gracias a la comida y artículos de higiene que les facilitaban las ONG".

"La situación de estos niños en Ceuta y Melilla es motivo de gran preocupación a la vista del artículo 3 de la Convención", recalca el informe. "Están expuestos a riesgos de violencia, abusos sexuales, explotación y tráfico de seres humanos. Deben tomarse medidas para incluirlos en el sistema de protección".

También considera mejorable el protocolo de reconocimiento de edad, ya que las pruebas oseométricas se toman atendiendo a "decisiones arbitrarias" de los médicos. Precisa que, en Málaga, los abogados le informaron de que "en numerosos casos los médicos habían asignado a los menores exactamente la misma edad: 18 años y un día".

El informe denuncia que el inmigrante no es oído antes de realizarse las pruebas y que no se tienen en cuenta los documentos identificativos que aseguran que es menor de edad. "Si a estos niños se les deja fuera del sistema de protección, pueden ser víctimas de violencia, abusos sexuales, explotación y tráfico de seres humanos", dice el informe, que insta a profundizar en una cuestión que la ministra de Sanidad, Consumo y Bienestar Social, Carmen Montón, se ha comprometido este miércoles a "revisar".

Por otro lado, el Consejo de Europa denuncia el "lento" proceso que se sigue en regiones como la Comunidad Valenciana para poner a los menores tutelados en familias de acogida, así como los "retrasos" en conceder el permiso de residencia a quienes alcanzar la mayoría de edad.

"De forma general, después de abandonar el sistema de tutela, los jóvenes inmigrantes tienen muy poca ayuda para construir sus vidas de forma independiente en España". Dice que en Valencia los críos reciben clases de español, pero no tienen ningún otro tipo de soporte, mientras que en Málaga "no hay medidas para ayudar a los jóvenes inmigrantes fuera del sistema de tutela, por ejemplo para integrarlos en el mercado laboral".

El informe denuncia, asimismo, las 'devoluciones en caliente' que se realizan en la frontera de Ceuta y Melilla con Marruecos; el "atasco" en las solicitudes de asilo, y los "problemas" que España presenta para hacer efectiva la devolución a sus países de origen a los inmigrantes en situación irregular o a aquellos a quien se les ha denegado el asilo.

Estas dificultades han sido también denunciadas por Frontex y obedecen a la imposibilidad de identificar a estas personas y asegurar su readmisión. Por eso el Consejo de Europa pide una reflexión sobre la "eficiencia" de la detención como herramienta para manejar los flujos migratorios. Viene a decir que no tiene sentido encerrar en los CIE a personas que no pueden ser devueltas a sus países de origen.



Fuente: El Mundo
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