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30 de Noviembre 2018
Las ciudades lusas, referentes para España en la lucha contra el sida



La mayoría de las personas con VIH viven en zonas urbanas, lo que hace que las ciudades tengan un papel fundamental en la lucha contra la epidemia. Por este motivo, en 2014 se lanzó la red de ciudades 'fast-track' ("de acción acelerada"), que pretende agilizar la respuesta local al desafío.

Hoy, más de 100 ciudades internacionales se han adherido a este compromiso, que tiene como objetivo reunir las administraciones municipales con científicos y activistas para cumplir los Objetivos 90-90-90 (que el 90% de los infectados con el VIH conozca su diagnóstico, el 90% de los portadores reciba tratamiento y el 90% de quienes lo reciben alcance una carga viral indetectable) antes de 2020.

Aunque varias ciudades españolas -entre ellas Madrid, Sevilla, Torremolinos y Valencia- se han adherido a este compromiso, la ejecución de la iniciativa en España ha dejado mucho por desear.

"No termina de arrancar el proyecto", explica Jorge Garrido, director de la ONG Apoyo Positivo en Madrid, ciudad que ingresó en la red en 2017 y que es representativa de la falta de éxito de la iniciativa en España.

"El Ayuntamiento firmó el documento de adhesión con mucho orgullo, pero aparentemente sin entender que el proyecto requeriría un esfuerzo posterior serio. Hemos tenido que asumir el liderazgo y la coordinación del proyecto, pero por mucho trabajo que hagamos, sin compromiso político no se pueden realizar grandes cambios. Hasta ahora ni un sólo concejal ha asistido a las reuniones que hemos organizado y nunca hemos visto a la alcaldesa. No tenemos feedback de ella; ni siquiera conseguimos que su equipo nos facilite una foto oficial y una frase corta para colgar en la web de la iniciativa".

El activista destaca que las diferencias políticas entre Ahora Madrid y el Partido Popular tampoco han facilitado la situación, y que la Comunidad -que controla el presupuesto sanitario- obstaculiza el proceso al no dar prioridad a la lucha contra la epidemia.

"El PP ha cortado el presupuesto destinado los programas de prevención y a las personas afectadas por el VIH. Desde 2009 no existe una mesa interdisciplinar para desarrollar un plan estratégico comunitario. No es un problema que les interese, y esa actitud está vinculada con el estigma que sienten hacia los afectados".

Garrido dice que el estigma también existe en el Ayuntamiento, pero que va dirigido hacia las empresas farmacéuticas que necesariamente participan en la iniciativa, con las cuales algunos políticos rehúsan colaborar.

"Es una lástima que en una ciudad donde se registraron el mayor número de nuevas trasmisiones el año pasado se antepongan criterios que no tienen nada que ver con la salud pública. Sorprende porque Madrid da mucho apoyo a la celebración del Orgullo, pero a la hora de tomar medidas contra la epidemia que afecta este colectivo no hay movimiento. Esa inacción tiene consecuencias".

"Queremos ser constructivos. Con un poco de esfuerzo -y casi ningún coste para la ciudad- se puede aprovechar esta oportunidad para hacer frente al VIH. Podemos lograr muchísimo, pero hace falta voluntad política".

Portugal, un modelo a seguir

Frente a la falta de compromiso en España, Garrido apunta al éxito de Portugal, que va camino a convertirse en el primer país 'fast-track', con todas sus grandes ciudades comprometidas a acabar con la epidemia en sus zonas urbanas antes de 2030. Dentro del marco de la iniciativa, esta semana el Ayuntamiento de Lisboa y la ONG Grupo de Activistas en Tratamiento (GAT) lanzaron la mayor campaña mediática portuguesa contra el VIH desde los años 90. Miles de carteles publicitarios y una campaña de anuncios televisivos sensibilizan a la población sobre la epidemia.

"Con la aparición de los antiretrovirales se dejó de hablar de prevención, explica Sofia Riberio, médica de GAT y coordinadora de la campaña Lisboa, Ciudad sin Sida. "La campaña emplea personas reales para hablar sobre la profilaxis post y pre-exposición -que ayuda a evitar el contagio-, la importancia de hacerse la prueba, y el lema indetectable = intransmisible, que aclara que las personas con una carga viral indetectable no pueden transmitir la infección".

También se ha presentado un nuevo plan municipal que reduce el tiempo entre el diagnóstico inicial de la infección y el inicio del tratamiento. En la cercana ciudad 'fast-track' de Cascáis, las autoridades municipales, activistas y la comunidad médica también han unido fuerzas para racionalizar la estrategia.

"Desde septiembre se realiza la prueba del VIH y hepatitis C a todo paciente de entre 18 y 64 años de edad que acuda al servicio de Urgencias del Hospital de Cascáis y se haga un análisis de sangre", explica Andreia Pinto Fereira, coordinadora de la ONG SER+. "Si hay resultado positivo, un equipo atiende al paciente, que puede iniciar el tratamiento ese mismo día".

Pinto Fereira destaca la importancia del liderazgo municipal -precisamente aquello que falta en España- en la lucha contra el VIH.

"Los ayuntamientos tienen una capacidad especial para responder a una epidemia cuyo perfil varía según la población local. En Cascáis los inmigrantes son los más afectados, mientras que en otras ciudades son los hombres que tienen sexo con hombres; lo que funciona con un grupo no necesariamente es adecuado para el otro. No es cuestión de conseguir más fondos para la lucha, sino en racionalizarla entre todos. La suerte de Portugal ha sido que vemos el VIH como un desafío médico por resolver, no una batalla entre ideologías políticas".



Fuente: El Mundo
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