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03 de Abril 2019
Marruecos ya construye la valla con dinero de la UE que criticó el Papa Francisco



En suelo marroquí, en medio de la explanada llena de taxis que hay nada más salir de Ceuta por la frontera del Tarajal, el taxista Hassan cuenta que hace más de dos semanas que no ve a chicos subsaharianos merodeando por los arcenes de la carretera que va hasta el puerto de Tanger Med. "Bajan muy pocos a los bosques. Y ya no se atreven a acercarse a la valla. Antes, los mejaznis (las fuerzas auxiliares marroquíes), miraban muchas veces para otro lado. Pero ahora al que ven lo detienen y hacen redadas cada dos o tres días", explica el taxista.

Porque debajo de la carretera, en el bosque de Beliones, aún quedan unos pocos campamentos de mantas y plásticos donde aguardan los inmigrantes. Pero si ahora decidieran intentar saltar la valla de Ceuta, se toparían antes con una nueva alambrada con concertinas que han construido los militares marroquíes en su lado del perímetro fronterizo, pagado con el dinero de la Unión Europea: 140 millones de euros que Bruselasdesbloqueó del fondo fiduciario para África a finales del año pasado para entregárselos al reino de Mohamed VI con el objetivo de que blinden sus fronteras.

De ese dinero, casi 70 millones ya están inyectados en las cuentas de Rabat. "Se han realizado los primeros pagos. Marruecos está trabajando para fortalecer el control de su frontera", explicó en marzo Dimitris Avramopoulos, comisario europeo de Migración, Asuntos de Interior y Ciudadanía.

A finales de enero, EL MUNDO publicó que Marruecos estaba levantado esta nueva valla. Pero, desde el Ministerio del Interior, lo negaron: "Hemos hablado con nuestra embajada en Rabat y con el Gobierno marroquí. La valla sólo rodea los puestos de vigilancia que Marruecos tiene en la frontera. Lo han hecho para protegerse". Dos meses después, tras vislumbrar de nuevo el perímetro fronterizo desde lo alto de Ceuta, se aprecia cómo la valla con concertinas de Marruecos sigue creciendo y ya abarca toda la zona de Berrocal, donde más saltos se han producido los últimos años. Y la alambrada continua subiendo por el monte de la Mujer Muerta.

"Eso es competencia de Marruecos, nosotros no tenemos nada que ver", dicen hoy desde Interior. Debajo de la valla marroquí también han cavado un barranco y, 50 metros más adelante, antes de alcanzar el doble vallado español, hay un foso de dos metros que en un principio pensaron en llenarlo también de concertinas. Las ONG ya lo llaman la "trampa antimigrantes".

Lo cierto es que Marruecos ya está construyendo su particular "muro", como pide Santiago Abascal en un libro escrito por Fernando Sánchez Dragó sobre el líder de Vox que recoge esta propuesta: "Un muro pagado por quien nos lanza oleadas de de inmigrantes clandestinos para chantajear a la Unión Europea". Y su secretario general, Javier Ortega Smith, fue aún más allá durante un acto de campaña en Zaragoza: "Tiene que ser un muro de hormigón lo suficientemente alto para que los cuerpos de seguridad puedan controlar la frontera". Aunque si los mandatarios de Vox escuchasen con atención las últimas palabras del Papa Francisco al respecto, quizás no intentarían imitar las propuestas de Donald Trump. "El que levanta un muro termina prisionero de él. La alternativa son los puentes", dijo el pontífice el domingo en Salvados.

En el lado español de la valla de Ceuta, varios operarios nos dicen que están esperando las instrucciones para empezar a retirar las concertinas. El 23 de febrero, el ministro Fernando Grande-Marlaska visitó la ciudad autónoma y prometió que quitaría las cuchillas y que la altura de la valla (de seis metros) se subiría hasta los 10 metros en todo el perímetro fronterizo. El año pasado fueron 1.979 inmigrantes los que consiguieron saltar la alambrada de Ceuta. Desde Interior apuntan a que antes de empezar a retirar las concertinas tienen que hacer las obras pertinentes para tecnificar toda la frontera. "Aplaudimos la decisión, siempre y cuando nos den los medios de contención que, sin ser lesivos, sean igual de eficaces", dice Omar Mohamed, portavoz de la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) en Ceuta.

"En verdad todo esto tiene trampa. España quita las cuchillas pero Marruecos ahora pone las suyas pagadas por Europa", critica Rachid Aouli, de la Asociación Marroquí de Derechos Humanos, que repite una de las frases que dijo el Papa Francisco sobre las concertinas durante su entrevista del pasado domingo: "Esto es inhumano. El mundo se olvidó de llorar".



Fuente: El Mundo
URL relacionado: https://www.elmundo.es/espana/2019/04/02/5ca2591e21efa0bc3a8b4695.html

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