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23 de Octubre 2021
"Colombia ofrece trabajadores a España para resolver su déficit en construcción o transporte"



La gestión de Ángel Custodio Cabrera, ministro de Trabajo de Colombia, durante la pandemia guarda muchos paralelismos con la de su homóloga española, Yolanda Díaz. Cabrera, con una larga trayectoria académica y en la política local, asegura que su departamento ha tomado una dimensión política mucho mayor que el que tenía reservado en el gabinete presidido por Iván Duque. Ha resuelto la conflictividad laboral en el país y dirigido una respuesta de protección de rentas de los trabajadores y empresas. Valora como su mayor mérito los acuerdos sociales con empresarios y sindicatos y prepara ahora la negociación de una subida del SMI. Hasta ahí los parecidos. Las diferencias pasan por modificar el marco laboral sin derogar el anterior y, también, llevarse bien con el ministro de Economía. "Sí claro, eso es muy importante, es mi amigo".

No volvía a España desde antes de la crisis del Covid. ¿Cómo encuentra el país?
Encuentra uno que está muy bien, chévere, como decimos en Colombia. Mi trabajo aquí ha sido avanzar en asuntos que tenemos pendientes de la Organización Iberoamericana de Seguridad Social (OISS) y el convenio interadministrativo que tenemos.
¿Ajustes?
Tenemos gran preocupación por los convenios bilaterales en el tema de pensiones entre colombianos y españoles, un asunto muy importante. Se trata de personas que han trabajado en ambos países, por lo que deben cuantificarse cuestiones en ambas administraciones y que uno de los países asuma la prestación, obviamente con las cargas prorrateadas. Logramos crear una ruta administrativa para los colombianos que han trabajado acá y que al solicitar pensiones tenían problemas con la información colombiana. Ahora hay una vía que modernizará las solicitudes y los que quieran pensionarse en España o en Colombia podrán hacerlo sin que pasen tres o cuatro años hasta resolver el problema.
El mundo pospandemia ha cambiado totalmente el mercado laboral. ¿Cuál ha sido la experiencia en Colombia?
Nos adaptamos rápidamente a lo que se veía venir desde hace unos años. Expedimos tres leyes para trabajar en remoto, presencial o teletrabajo. También ha habido otros factores negativos que se han acentuado como el desplazamiento laboral de mujeres y jóvenes y por eso estamos lanzando políticas para recuperar esos puestos de trabajo. Las tasas de desempleo antes de la pandemia eran del 12,3% y en mayo de 2020 llegamos al 24,1% de desempleo, 5,3 millones de empleos perdidos. En agosto volvimos a la situación previa a la pandemia. Esto es recuperar muchos puestos de trabajo.
En España se utilizaron los ERTE para proteger las rentas de los trabajadores. ¿Qué hicieron en Colombia?
Subsidiar las nóminas para proteger el empleo y apoyar a los empleadores. Llegamos a proteger más de cuatro millones de empleos con el 40% de la nómina de un salario, un 55% a las mujeres hasta el 31 de diciembre, extensible seis meses más para determinados sectores. También impulsamos el empleo joven, con el 25% de subsidio en la nómina para nuevos puestos de trabajo. Esto empezó en julio y en 40 días logramos crear 77.000 puestos de trabajo que serán unos 150.000 para fin de año. Y hay fondos para 600.000 puestos en 2022. Así se bajará la tasa desde 13,4% a un sólo dígito en 2022. También hay apoyos del 10% de la nómina si los nuevos contratados son hombres mayores de 28 años y del 15% si son mujeres. Lo he hablado con las empresas en España para que lo conozcan. Hay incentivos tributarios para el primer empleo y BBVA, por ejemplo, está muy comprometido. También hay ayudas a las víctimas de la violencia o personas con discapacidad. Todo se complementa con un impulso a la formación e inversión pública en infraestructuras, hospitales, educación...
¿Le preocupa que el mercado laboral se haga dependiente de este despliegue de incentivos?
Lo dejamos abierto en función de la evolución del mercado laboral. Entendemos que es el momento de colocar ese apalancamiento hasta que el mercado laboral se consolide.. Colombia crecerá entre el 7% y el 9%, una recuperación superior a muchos países de Latinoamérica pero no podemos crecer tanto sin bajar las tasas de desempleo. Por eso esta agresividad.
En España se da la paradoja de que con una de las tasas de paro más altas de la UE se producen cuellos de botella en materia de empleo porque las empresas tienen problemas para encontrar trabajadores, tanto tecnológicos como en la construcción o, en el transporte, conductores.
Los dos asuntos los traté esta semana con el ministro Escrivá y la embajada de Colombia trabaja en hacer gestiones para traer personal cualificado a España. Conductores, trabajo agrícola, construcción... Como España quiere hacer un programa ambicioso de empleo y existen áreas en las que podemos trabajar. Colombia está en el proceso de integrar en su economía toda la población migrante de Venezuela, 1,8 millones de personas. En diciembre habrá un millón de personas empadronadas, que son alrededor de 400.000 trabajadores, integrados en el mercado laboral. Obviamente conservaremos la mano de obra local pero debemos evitar la explotación del inmigrante. Podemos aportar 10.000, 5.000. trabajadores para cubrir esas necesidades. No está cuantificado aún pero lo tendremos.

Se plantean en Colombia grandes cambios en su marco laboral?
Nosotros creamos flexibilidad sin cambiar la estructura laboral del país. Por ejemplo, se va a disminuir el número de horas trabajadas de las 48 actuales a 42 en cuatro años para incentivar la conciliación. Pero Colombia está centrada en el empleo y sus problemas estructurales, en decidir cómo romper la tasa de desempleo. Toca revisar qué está pasando. Mientras, implementamos normas como el teletrabajo para adaptarnos y las empresas lo están acogiendo muy bien. La salud mental será el siguiente paso en esta área, así como las responsabilidades de conciliación que asumen las mujeres en estas situaciones.
¿Y la semana de cuatro días?
No... avanzamos con disminuir las horas pero son asuntos laborales muy profundos porque inciden en los costes. Nuestro país tiene dificultades y ahora en diciembre discutiremos el SMI . La discusión sobre si resta empleo o no la tendremos, claro. Con este crecimiento y esta productividad hay quien sostiene que la subida frena el empleo pero el último Premio Nobel de Economía dice que no. Me toca liderar la negociación en los próximos días, hay nerviosismo con este tema. Lo subimos en un 3,5% en 2021 y ahora tiene que ser mayor y la discusión va a ser buena.
¿Por qué?
La inflación será entre 4% y 5%. Habrá que subirlo un 7% en la salida de la crisis pero con el objetivo de romper tasa de desempleo. Es una cifra muy alta para las empresas pero desde el punto de vista social hay que mirar la pérdida adquisitiva del trabajador.
La pandemia ha hecho ganar importancia a los Ministerios de Trabajo en todo el mundo.
Primero son los números y luego la política. La conflictividad ya se ha resuelto en Colombia tanto entre los trabajadores jóvenes como en las grandes empresas. En todos esos conflictos el ministerio de Trabajo ha estado implicado a fondo. No... es que el ministro de Trabajo es otro ministerio distinto a lo que era porque la pandemia te pone a hablar de cifras... y si antes eran solo conflictos laborales, la preocupación real en la economía ahora es el empleo. Con el apoyo directo del presidente es otra cosa
¿Qué tal se lleva con su ministro de Economía?

Por eso me nombraron, es mi amigo, tenemos muy buena relación. Es más fácil conseguir subsidios, llegar a acuerdos estatales... Todo esto exige mucha plata, plata. Nos queda un año de Gobierno y es muy importante lograr nuestros objetivos.


Fuente: El Mundo
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