Lo que hace años parecía imposible es hoy una realidad, y ha sido un tema de debate de una de las mesas del XXII Congreso de Periodismo de Huesca. ¿Se puede hacer periodismo fuera de las redacciones? Tres han sido los ponentes, moderados por Pedro de Alzaga. Sandro Pozzi es en la actualidad un periodista freelance capaz de generar 12 millones de interacciones al mes con sus 32.000 seguidores en Twitter. David Martínez ha traído la página nobbot.es, la apuesta informativa de Orange. Y el youtuber Carles Tamayo, con 370.000 seguidores de sus reportajes de investigación en dicho canal.

Tres maneras muy diferentes de ver la información desde fuera de las redacciones y una pregunta en el ambiente: ¿Es todo periodismo?

Sandro es periodista y trabajó en El País para dejarlo y entrar en Twitter. " La tecnología ha hecho que los periodistas que vamos por libre lleguemos a la audiencia. La clave es ser único, honesto y veraz. En las redacciones, los periodistas corren el peligro de convertirse en clones porque en los últimos 20 años se ha prestado mucha a tención a hacer el mismo periodismo y se ha despreciado el valor de cada periodista", ha asegurado, añadiendo que "no somos enemigos, somos un puente para ayudar a los grandes a sobrevivir en el futuro". Su trabajo, lo ha definido, es "ordenar el caos de la información que hay y que a la gente le interesa".

David Martínez expuso la apuesta informativa de Orange a través de nobbot.es, que realiza un grupo de periodistas para la marca. "Somos más que un medio de marca, somos un medio alrededor de una marca, y las temáticas que tratamos son tecnología, medio ambiente, sostenibilidad, feminismo…". La página cuenta con alrededor de un millón de visitas al mes.

Mesa redonda del periodismo fuera de las redacciones

Mesa redonda del periodismo fuera de las redacciones

"Las empresas tenemos que tocar todos los palos. Hacemos contenido de calidad que incluso aparecen en libros de Bachillerato. Hemos ganado premios en los que estábamos compitiendo con agencias como Efe o Europa Press. Y nos ha dado una entrevista el presidente Pedro Sánchez para hablar sobre las fake news", ha argumentado. "Cuando dicen que esto no es periodismo (…), decidirlo vosotros", ha preguntado a la audiencia.

Muy diferente fue la exposición del youtuber Carles Tamayo. "Yo empecé a hacer lo que hago por curiosidad. No soy periodista. Mi público es de 18 a 34 años que no consumen medios tradicionales. Mi intención es transmitir a la gente que no ve televisión que hay cosas que están bien", ha argumentado este profesional que no se define como periodista "porque a mí lo que me interesa es el contenido".

Mesa redonda de Periodistas Migrantes

Mesa redonda de Periodistas Migrantes

Tres mujeres periodistas han participado en la mesa sobre Periodistas Migrantes


Tres mujeres, periodistas profesionales con años de experiencia y exiliadas forzadas a España han traído esta tarde al Congreso de Periodismo de Huesca la realidad de lo que significa ejercer la profesión del periodismo en Argentina, Colombia y Perú y las razones que les llevaron a salir de sus países y aterrizar en España. No son las únicas. Es una mala época para ejercer en muchos países  de América Latina y ellas son solo tres ejemplos.

En una mesa redonda sobre Periodistas Migrantes, moderada por Gumersindo Lafuente (Eldiario.es), se expusieron los prejuicios y estereotipos que se han encontrado al llegar a España tras "crecer profesionalmente en sus países y tener que huir de la censura y de amenazas de muerte", como les ha presentado Lafuente, que se suman a los problemas propios de los y las periodistas como trabajadores.

Silvina Ajmat es una periodista argentina freelance, hija de español, que trabajó en La Nación durante más de una década y quiso venir a un país donde estuviera legalizado el aborto. "Porque si un país tiene esta ley, la sociedad defiende a la mujer. Cuando estudié periodismo, no había referentes de mujeres periodistas en Argentina. Y cuando llegué a España en 2019, todas las jefas eran mujeres. Aquello me marcó", ha afirmado.

En su caso, el racismo lo ha vivido como periodista cuando le achacan "desconocimiento del lenguaje o falta de conocimientos, una suposición de que no sabemos hacer las cosas de la misma manera. Sentí los prejuicios y unos estereotipos marcados. Pero no me puedo quejar. He conseguido un buen trabajo".  

La peruana Gabriela Wiener lleva ya años en España. "Lo mío comenzó como una migración privilegiada, ya que vine a estudiar y luego a trabajar de periodista". Tras muchos trabajos, incluso el de una revista porno, actualmente trabaja en el diario.es. "La sociedad española es muy racista. Es un paternalismo racista, una relación perversa de la España con sus excolonias de América del Sur. El racismo más el machismo, lo que yo llamo rachismo,  me ha acompañado toda la vida. Es una cosa terrible decirlo, pero casi te habitúas a ese racismo, es una constante que nosotras recibamos cualquier tipo de violencia", ha lamentado.

La periodista colombiana Andrea Aldana, "en una de sus últimas conversaciones con el fallecido reportero David Beriain le escuchó decir que no merecía la pena morir por el periodismo y se vino al estar amenazada. Lleva solo 4 meses en Madrid. Es una superreportera acostumbrada a trabajar con periodistas muy conocidos en España e internacionalmente que jamás podrían haber realizado sus trabajos sin la colaboración imprescindible de Andrea. Eras la reina del lugar", le ha presentado Lafuente. De su país la ha sacado Reporteros sin Fronteras.

"En Madrid me sentí inútil. El salto…(se me quiebra la voz)… ". "Desde 2018 he sido agredida porque era la única mujer en el campo. Yo no quiero estar en España, quiero estar en Colombia porque se necesita hacer periodismo allí. La gente que está muriendo en Colombia está muriendo en el campo", ha argumentado. En el camino, en su país, tiene paralizada la edición de dos libros firmados ya con las editoriales.