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12 de Diciembre 2021
Primera investigación del naufragio de una patera como homicidio doloso



La Policía Nacional ha inyectado un novedoso plus al universo de la inmigración ilegal que está llamado a marcar un antes y un después en las investigaciones con muertes de por medio. Por primera vez, ha atribuido homicidio doloso -en lugar de imprudente- a los responsables de una mafia al entender que eran conscientes de que la patera en la que fallecieron siete personas no estaba en condiciones de echarse al mar por el alto riesgo que suponía para la vida de todos los viajeros.

Tras concluir que obligaron a los 80 migrantes a subir a punta de navaja, la Unidad Central de Redes de Inmigración Ilegal y Falsedades Documentales (Ucrif) ha puesto las diligencias en manos de un juez, que será el encargado de certificar la nueva tendencia que los agentes señalan y que confían que germine para sentar las bases de futuros asuntos de las mismas características.

El naufragio de la patera se produjo la madrugada del 26 de noviembre de 2019 a 30 millas de Melilla después de un violento embarque en una playa de Nador (Marruecos). Ninguno de los migrantes quiso subir al cayuco cuando, en la orilla, advirtieron de que había agua dentro de la barca y que el motor apenas funcionaba.

Tuvieron que embarcar tras ser amedrentados con cuchillos y palos ante la urgencia de dos miembros de la organización de comenzar el viaje que, como en otras ocasiones, debía acabar en la costa española al amanecer.

Una vez en ruta, el motor dejó de funcionar y la patera comenzó a hundirse. Fallecieron siete inmigrantes de Bangladesh y sus cuerpos fueron arrojados al agua por el resto de compañeros para liberar peso. Todos habían pagado 12.000 euros por un viaje que había comenzado un año y medio antes.

Desde Bangladesh

La organización criminal, según la compleja investigación hilvanada por la Ucrif Central, contaba con una gran capacidad operativa, estabilidad y permanencia en el tiempo y estaba asentada en Bangladesh, India, Mali, Dubai, Argelia, Marruecos y España. El dispositivo ha supuesto un duro golpe para la inmigración ilegal.

Los tres integrantes de la rama española fueron detenidos y uno de ellos ha ingresado en prisión. El líder está asentado en Bangladesh, es la columna vertebral de esta red y tiene un hombre de confianza en cada país en el que está enraizada la trama, que garantizaba el pase fronterizo de los migrantes bien en coche, a pie a través de las montañas o en avión con pasaportes.

La antepenúltima escala del viaje antes de alcanzar Europa era Argelia, donde el tráfico de personas procedentes de Bangladesh estaba "monopolizado", tal y como apuntan desde la Ucrif Central. Un hombre "de mucho peso" dentro de la organización que, sin embargo, "nunca se dejó ver", les daba cobijo y facilitaba su paso a Marruecos, país en el que operaba el responsable de la trama marroquí-española que, a su vez, tenía fijada su residencia en Madrid.

Los migrantes eran alojados en Fez (Marruecos) en un bloque de viviendas de las que no salían en seis meses. Después se les conducía a la playa, de madrugada, rumbo a España. Las islas Chafarinas, el litoral de Almería, Málaga o Alicante eran, según indicaron los investigadores, los destinos preferentes de los cayucos durante el tiempo en que la trama ha estado activa.

Madrid y Alicante

La Ucrif hirió de muerte a esta red el pasado 1 de diciembre, cuando detuvo en Alicante y Madrid a los tres integrantes de la rama española. Después del naufragio de 2019, el hombre que dirigía el último tramo del viaje decidió abandonar Madrid y durante un tiempo permaneció en Dubai y Marruecos. Regresó el pasado mes de octubre, cuando se creía a salvo de la lupa de los investigadores, pero los agentes le localizaron en Alicante.

La actividad que la Policía atribuye a la organización hace que estime que, como mínimo, en el último año ha podido embolsarse más de un millón de euros. En la operación de la Ucrif Central también han participado Europol y la Brigada Provincial de Extranjería y Fronteras de Melilla. El juzgado continúa las diligencias del caso y la operación policial sigue abierta.



Fuente: El Mundo
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