H. B., el joven marroquí de 31 años que el viernes le rajó la espalda a otro en el piso tutelado que ambos compartían en Zaragoza, pasó su primera noche en prisión. La titular del Juzgado de Instrucción número 6 de Zaragoza, en funciones de guardia, acordó la privación provisional de libertad como medida cautelar como supuesto autor de un delito de tentativa de homicidio.

Una decisión judicial que la magistrada tomó a instancias de la Fiscalía y a la que se opuso la abogada de la defensa, Cristina Martínez Bellido, quien previamente le había aconsejado que se acogiera a su derecho a no declarar.

Tampoco necesitó su versión la jueza sobre lo que había pasado de madrugada en el interior de este domicilio situado en la avenida San José de Zaragoza. Varios compañeros de piso del agresor y de la víctima fueron testigos y contaron todo ante el Grupo de Homicidios de la Jefatura Superior de Policía de Aragón. La pelea se originó en el interior de la vivienda, después de que todos ellos regresaran de la calle donde habían estado consumiendo importantes cantidades de alcohol, salvo el agresor. La pelea se inició primero con las manos, si bien en un momento dado, según los testigos, H. B., cogió un cuchillo del cajón de la cocina mientras agarraba a la víctima. Ante ello, el resto de jóvenes se abalanzaron sobre ambos para separarlos y para arrebatarle el cuchillo. Lo consiguieron no sin antes recibir un fuerte golpe en la cara otro de los jóvenes.

Era tal la agresividad que presentaba H. B., que otro de los allí presentes decidió coger un extintor y rociarle con la espuma para evitar que se iniciara otra pelea. Duró poco puesto que acudió a la habitación de la víctima y se inició otra pelea. En esta ocasión no fue con el cuchillo empleado anteriormente, sino con un trozo de una taza, tal y como adelantó este diario, con el que le rajó la espalda de arriba a abajo.

Ante tal agresión, los seis hombres que estaban observando todo bajaron a la calle a pedir ayuda con la suerte de que una patrulla de la Policía Nacional pasaba allí. Fueron estos agentes los que asistieron a la víctima, que estaba inconsciente en el rellano de la vivienda, y detuvieron a H. B.