Uno de los efectos que ha tenido la pandemia del covid en la sociedad es el aumento de las desigualdades. Así lo ha puesto de manifiesto un informe de Intermón Oxfam que este mes de enero advertía que las diez personas más ricas del mundo han duplicado su fortuna en los dos últimos años, mientras que el 99% de la ciudadanía ha reducido sus ingresos. También Cáritas ha publicado recientemente un estudio en el que alerta de un 'shock' sin precedentes: 1,5 millones de jóvenes de entre 16 y 34 años de nuestro país se encuentran en situación exclusión social grave, un 5% más que en 2020.

Para Jaime Sanaú, profesor de Economía Aplicada de la Universidad de Zaragoza, nos encontramos ante un hecho novedoso, como es una crisis sanitaria que no tiene mucho que ver con la crisis financiera que tuvo lugar en 2008. "Vivimos una crisis por el lado de la oferta, de las empresas, y por el lado de la demanda, de los consumidores", explica el docente.

Por el lado de la oferta, durante el confinamiento se llegó a paralizar la actividad económica, se frenó y se dejó solo lo esencial. "Como se ha prolongado más de lo esperado algunos sectores se han visto afectados", indica Sanaú, que añade que no se había visto una caída en la producción similar desde la guerra civil. Como consecuencia, también hubo un descenso de la demanda de los consumidores. "Las familias no podían salir de casa y eso ha hecho que consuman menos. De hecho, ha habido un aumento espectacular del ahorro porque la gente no ha gastado dinero", detalla el economista.

Personas haciendo fila en las llamadas 'colas del hambre' para conseguir comida durante los meses de confinamiento de 2020.

Personas haciendo fila en las llamadas 'colas del hambre' para conseguir comida durante los meses de confinamiento de 2020. RAFA ARJONES

Una situación que afecta más a unos que a otros

Toda esta situación, indica el profesor, ha afectado al empleo, que es "la principal fuente de ingresos de las familias", aunque "en menor medida que la crisis anterior", y por eso "ha aumentado también la desigualdad". Este impacto no ha sido homogéneo en todos los sectores productivos. "Algunos sectores como el comercio 'online', las empresas tecnológicas o el sector sanitario han crecido. En cambio, otros han ido mal y siguen viviendo las consecuencias de la crisis", afirma Sanaú. Eso explicaría el aumento del patrimonio de los diez hombres más ricos del mundo, entre los que se encuentran Jeff Bezos (Amazon), Larry Page (Google) o Mark Zuckerberg (Facebook e Instagram).

La crisis del empleo tampoco ha afectado a todos por igual. Mientras los funcionarios o profesionales que han podido teletrabajar lo han tenido más fácil para mantener su puesto, los trabajadores del sectores como el turismo, los jóvenes, los autónomos o quienes tienen contratos temporales han sido más vulnerables a perderlo.

Una trabajadora de la limpieza de un hotel, uno de los colectivos y sectores más afectados por la caída del empleo en la pandemia.

Una trabajadora de la limpieza de un hotel, uno de los colectivos y sectores más afectados por la caída del empleo en la pandemia. DAVID REVENGA

Según Sanaú, esto ha tenido consecuencias en determinados colectivos, ya que por ejemplo "afecta más a las mujeres que a los hombres", porque tienen empleos más precarios (hostelería, limpieza, labores agrícolas) y una "mayor carga de los cuidados", y también "a los inmigrantes", con peores condiciones laborales.

Además, se ha puesto de manifiesto la importancia de la vivienda, ya que «las familias más modestas suelen vivir en viviendas más pequeñas donde es más difícil aislarse y han perdido empleo», y de la formación. "La crisis ha afectado más a la gente que tiene menos formación que a la más formada. Los que tienen empleos más precarios, han sufrido más las consecuencias", añade el docente.

Bloque de viviendas en el barrio de las Delicias de Zaragoza, donde se registró una gran incidencia de covid en el verano de 2020.

Bloque de viviendas en el barrio de las Delicias de Zaragoza, donde se registró una gran incidencia de covid en el verano de 2020. ANGEL DE CASTRO

Soluciones para reducir la desigualdad

Por ello, el economista destaca lo importante que es no descuidar la educación y advierte de los efectos que estos tres últimos cursos de clases a distancia pueden tener largo plazo. Para Sanaú, la apuesta por la educación y la sanidad son la clave para salir de esta crisis. «Si no solucionamos la crisis sanitaria no solucionaremos la crisis económica. La mejor política económica es la política sanitaria: vacunación, aislamiento, etc.».

«Si no solucionamos la crisis sanitaria no solucionaremos la crisis económica"

Por otra parte, también considera necesario un mejor reparto de la renta y la riqueza, ya que «la pandemia ha acelerado la concentración de la riqueza, un mal endémico del capitalismo». Algo que para el profesor de Economía tiene solución: «Con la intervención pública se corrige la distribución de la renta en los mercados. No se puede prescindir de los impuestos que gravan el capital: patrimonio y sucesiones, porque son una forma de corregir las desigualdades».

Sanaú pone como ejemplo que la caída en la producción ha sido más intensa en esta crisis que en la de 2008, pero la del empleo no. «La actuación de los poderes públicos ha permitido mantener el empleo y la tasa de paro en el 16% cuando en la anterior crisis llegó al 27%. La reacción de las administraciones en España y a nivel Europa ha ayudado a que los efectos se hayan minimizado», afirma.