Las Migraciones en Aragón

20 de Febrero 2022
La falta de miles de trabajadores cualificados frena el crecimiento empresarial en Aragón



La construcción necesita incorporar a 8.000 trabajadores en Aragón para no quedarse sin relevo en dos o tres años, pero ya hoy faltan encofradores, alicatadores, instaladores y maquinistas para la obra pública, entre otros puestos. El relevo generacional también está poniendo al límite al sector del transporte, lo que puede frenar el potencial logístico que tanto se impulsa desde Zaragoza. En las tecnologías de la electrónica y las comunicaciones, el sector TIC, las empresas aragonesas reclaman hoy mismo con urgencia la incorporación de 300 o 400 trabajadores formados, números que deberían duplicarse este mismo año si quieren acometer en condiciones la actividad prevista en los próximos meses.

A los casos citados se añaden los de otras muchas vacantes para puestos en empresas en Aragón de todo tipo de sectores que no se cubren por falta de personal cualificado en la mayoría de los casos y, en otros también, porque son empleos que no quieren ser asumidos por la gente local, a pesar de que en la Comunidad haya más de 60.000 parados registrados en los servicios públicos de empleo (61.349 a 31 de enero).

Este panorama, según advierten desde organizaciones empresariales autonómicas, provinciales y sectoriales, amenaza el crecimiento económico que debía percibirse con claridad en Aragón en los próximos años con la puesta en marcha de nuevos proyectos en ámbitos como el de la digitalización, la agroalimentación y la industria sanitaria.

El aviso de CEOE

"Tenemos más de 60.000 parados, muchos de ellos jóvenes, y por otro lado hay miles de puestos sin cubrir", recalcó Miguel Marzo en su primer discurso como presidente de la patronal CEOE Aragón el pasado 3 de febrero. Muchos de esos puestos, admitió, están relacionados con las nuevas tecnologías, "pero no todo es digital y este problema también existe en la mayoría de los sectores tradicionales". Acto seguido denunció que "faltan chóferes, soldadores, torneros, también personal para el sector agroalimentario, para la construcción, la hostelería, el sector servicios". Por ello reconoció que "algo no estamos haciendo bien y somos responsables todos: sociedad, instituciones y empresas".

"Falta gente formada y cualificada", recalca Pablo Ruiz de Temiño, presidente de la Fundación Laboral de la Construcción en Aragón, que confirma el dato de 8.000 trabajadores que necesita su sector para hacer frente a las obras que se llevarán a cabo con la llegada de fondos europeos. A esto se une, incide, una falta de relevo generacional que ve muy difícil de cubrir, ya que tras la crisis de 2008 fueron miles los trabajadores que dejaron el sector y que ve complicado que vuelvan.

"Estamos haciendo campaña con jóvenes de secundaria para que se animen a trabajar en la construcción, un sector que ya no es lo penoso que era antes (no se carga tanto peso) y que necesita a gente cualificada", relata Ruiz de Temiño. "Todos los que están en las FP del sector salen con trabajo", avisa, y lamenta que falten oficiales de primera, desde albañiles o maquinistas hasta gruistas o encofradores.

Según Cepyme Aragón, en 2021 la oferta generalizada de empleo en la Comunidad incluyó 46.041 puestos, número muy superior a los 31.499 del año anterior. Los empleos más demandados fueron los de operarios de industria, los de trabajadores agrícolas, los operarios de logística y los dependientes de comercio. Muchos de ellos y de otros perfiles no se cubrieron por falta de candidatos.

La Fundación San Ezquiel Moreno retoma la contratación de inmigrantes en origen

La Fundación San Ezequiel Moreno, que desde sus comienzos en 2001 en Zaragoza trabajó con empresas preocupadas por la escasez de personal cualificado para impulsar su crecimiento, vuelve a activar la contratación de trabajadores inmigrantes en origen, servicio que dejó de prestar tras la crisis económica de 2008 y los años que siguieron, cuando tuvo que activar el regreso a sus países de trabajadores de Europa del Este, fundamentalmente, y también de Latinoamérica.

Las necesidades de cubrir puestos que aquí quedaban vacantes por falta de personal formado, que fue tan acuciante en pleno 'boom' económico de los primeros años del siglo, vuelven a manifestarse ahora por la ausencia de trabajadores en puestos que reclaman compañías con planes de crecimiento para los que apenas tienen candidatos válidos. Y ahí ha vuelto a entrar la Fundación San Ezequiel Moreno, que gestiona el proceso de contratación con cada empresa, realizando preselecciones con entidades locales, ofreciendo el servicio legal y de tramitación de expedientes en materia de extranjería, y acompañando a los inmigrantes que vienen a España para facilitarles su integración a una nueva cultura.

Tras la crisis económica de 2008, que devino en una crisis propia para la propia entidad, la Fundación San Ezequiel Moreno se diversificó y hoy trabaja en cuatro áreas: social, laboral, formación y origen/extranjería, reseña su actual directora, Inés Cebolla. La organización, que cuenta en la actualidad con 38 empleados, repartidos en las tres provincias aragonesas y en Madrid, mantiene su especialización en el apoyo a colectivos en riesgo de exclusión, lo que les permite trabajar con varias empresas en actividades tan diversas como los servicios de lavandería y limpieza, el textil o los manipulados industriales. Empresas como Pikolin, La Torre Outlet o Alimentación El Portal saben de los servicios que presta la fundación, cuyo presidente es Ángel Adiego, máximo responsable del grupo Lacor.

La Fundación San Ezequiel Moreno ha puesto en marcha ya dos nuevos procesos de contratación de trabajadores en origen. El que está más avanzado es uno de Lecitrailer, compañía aragonesa líder nacional en la fabricación de semirremolques que el año pasado registró un crecimiento del 38%. Para la planta que esta firma tiene en Utebo se está contratando a soldadores mecánicos procedentes de Perú -ahí la fundación trabaja con una firma socia en Arequipa-, personal con experiencia en la actividad minera o en la petrolera.

Para otra empresa, en este caso en Ecuador, se ha puesto en marcha un proceso de selección de carpinteros ebanistas y también de soldadores.

El 'vivero' actual para captar personal, explica Inés Cebolla, está en Perú y Ecuador, aunque no se descarta ir a otros países latinoamericanos o incluso África, en este caso para el sector agroalimentario. Los países de Europa del Este ahora están descartados por las expectativas positivas de sus economías.



Fuente: Heraldo de Aragón
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