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20 de Marzo 2022
La reforma de Extranjería que ha cambiado la vida a Ibrahima: "He podido independizarme"



Lo primero que hizo Ibrahima al ver la resolución favorable de Extranjería fue llamar a su madre. "Es un día que no olvidaré nunca", asegura visiblemente emocionado. La reforma de la ley ha permitido que miles de menores y jóvenes migrantes extutelados como él puedan residir y trabajar legalmente en España. Con 21 años, y con todo el futuro por delante, confiesa que no podía ni imaginar este presente cuando decidió marcharse de su país con tan solo 16 años.

"No tenía claro mi futuro, pero lo que tenía claro es que no iba a ser en Senegal". Por eso, decidió emprender el viaje más largo de su corta vida. Dejó Koungheul, un pequeño pueblo de apenas 15.000 habitantes, para empezar un proceso migratorio que duraría un año y medio. Atravesó las fronteras de Mauritania y el Sáhara Occidental para llegar hasta Marruecos desde donde intentó, en varias ocasiones, cruzar el Mediterráneo hasta que consiguió llegar a Tarifa. Por aquel entonces, tenía 17 años, estaba solo y no hablaba el idioma. 

Ibrahima tiene ahora permiso de trabajo y de residencia gracias a la reforma de la Ley de Extranjería.

Ibrahima tiene ahora permiso de trabajo y de residencia gracias a la reforma de la Ley de Extranjería.

Miquel González / Shooting

No tenía claro mi futuro, pero lo que tenía claro es que no iba a ser en Senegal"

Ibrahima DialloMigrante extutelado

Cuando los menores que migran solos llegan a España, las comunidades autónomas son las responsables de tutelarlos hasta que cumplen la mayoría de edad. Ibrahima estuvo en un centro de menores en Zaragoza hasta los 18 y, posteriormente, lo derivaron a un centro de acogida en Catalunya donde, un año más tarde, conocería a la Fundación Eveho.

Ubicada en Sabadell, esta entidad le otorgó una plaza en una de sus residencias repartidas por toda Catalunya, las cuales son destinadas a jóvenes —tanto extranjeros como nacionales— entre los 18 y 21 años. Entidades privadas como Eveho les proporcionan formación, asesoramiento laboral y, sobre todo, un acompañamiento emocional.

Ibrahima ha podido regularizar su situación en España y ha firmado su primer contrato laboral a jornada completa.

Ibrahima ha podido regularizar su situación en España y ha firmado su primer contrato laboral a jornada completa.

Miquel González / Shooting

Son jóvenes que han pasado por procesos migratorios largos para llegar hasta aquí, que han perdido a amigos por el camino y que, con suerte, han ido a parar a fundaciones como esta. No todos los jóvenes tienen acceso a estos recursos y muchos se ven abocados a vivir por la calle o dormir en albergues para personas sin hogar.


Al cumplir los 18 años

Muchos jóvenes se ven abocados al sinhogarismo

"Estamos aquí prácticamente las 24h. Hay turnos de mañana, tarde, noche y fines de semana. Damos respuesta a las necesidades de cada joven", asegura Toni Comasolivas, pedagogo de la Fundación Eveho y uno de los coordinadores del piso donde el joven ha vivido casi tres años. "Me considero como alguien que busca oportunidades para que ellos las puedan aprovechar. Son ellos los que deciden o no aprovecharlas".

Toni e Ibrahima se conocen desde que llegó al piso y solo tienen palabras de agradecimiento el uno al otro. "Si tengo que destacar algo de él es la confianza que ha tenido en nosotros. Depende mucho de cada joven, Ibrahima ha confiado plenamente, se ha dejado aconsejar y ha tirado hacia adelante".

Ibrahima llegó a España con 17 años tras un proceso migratorio de un año y medio.

Ibrahima llegó a España con 17 años tras un proceso migratorio de un año y medio.

Miquel González / Shooting

Con la llegada de la reforma de la ley de Extranjería la vida de Ibrahima ha dado un giro de 180º. Ha pasado de estar sin permiso de residencia ni de trabajo a poder residir y trabajar legalmente en el país. Tras recibir una resolución favorable a finales de diciembre, la fundación lo contrató para trabajar como técnico de mantenimiento gracias a los programas de inserción laboral con los que cuenta la propia entidad. "Un total de 51 jóvenes han firmado contratos de trabajo en el mercado ordinario y 29 lo han hecho a través de la empresa de inserción durante 2021", celebran con orgullo.

"Ha cambiado mucho mi vida porque puedo trabajar con un contrato a jornada completa y empezar a conducir mi propia vida". Tanto es así que, gracias a esta independencia económica, ha abandonado la residencia de mayores y ha conseguido independizarse con un buen amigo. "Esta reforma era muy necesaria", dice Ibrahima.

La reforma ha cambiado la vida de Ibrahima

El joven reconoce que tanto él como sus compañeros estaban muy preocupados por su situación irregular y la incapacidad de poder trabajar y verse en la calle. "Observabas que lo importante ya no era el trabajo si no estar legal en el país y no tener la angustia de toparse con la policía por el miedo a que los echaran del país", cuenta el pedagogo Toni Comasolivas.

El joven disponía de la tarjeta roja como demandante de asilo, un documento oficial que autoriza a la persona a permanecer en territorio español y trabajar durante el periodo en el que se decide la resolución. Con ella, pudo permanecer en el país, aprendió idiomas, se formó y logró trabajar a media jornada en el CD Almeda: "Es un club que me ha ayudado muchísimo. Estaba muy bien con ellos y he mejorado mi catalán gracias a ellos". Cuando el joven llegó a Catalunya tenía claro que debía aprender el idioma y no dudó empezar por el catalán.

Ibrahima ha firmado su primer contrato de trabajo a jornada completa y ha podido independizarse.

Ibrahima ha firmado su primer contrato de trabajo a jornada completa y ha podido independizarse.

Miquel González / Shooting

De hecho, el joven ha preferido contestar las preguntas para La Vanguardia en este idioma porque el castellano todavía no lo controla demasiado. "A los migrantes que vienen aquí les diría que no se centren solo en hablar castellano, que se centren también en hablar catalán". Considera que es un error muy grande que los jóvenes que estén aquí no lo hablen porque "no les gusta" o "porque es muy difícil". Y añade: "Si podéis no dejéis ningún idioma". Él habla perfectamente francés, árabe, fula, wolof y catalán "una mica", y la semana que viene empezará un curso de castellano, aunque ya lo habla.

Habla seis idiomas

El joven aconseja que no solo aprendan castellano sino también catalán

Con la anterior reforma muchos de ellos se veían abocados a un abismo de desprotección e irregularidad sobrevenida, ya que no podían renovar su residencia si no podían acreditar unos medios de vida propios que, a la vez, no podían presentar porque no tenían permiso de trabajo. A raíz del real decreto, que entró en vigor el pasado 9 de noviembre, todo esto ha cambiado. Los menores que llegan a España son documentados por Extranjería en un plazo máximo de 90 días —anteriormente era de 9 meses—, que les otorga el permiso de residencia y habilita a trabajar a partir de los 16 años.

Infografía con todas las modificaciones de la Ley de Extranjería.

Infografía con todas las modificaciones de la ley de Extranjería.

Cristina Bueno y FEPA

De la misma manera, se mantiene la vigencia del permiso de trabajo cuando cumplen la mayoría de edad. Un punto clave para que los jóvenes puedan insertarse en la sociedad, tengan opción a trabajar y puedan devolver en impuestos todo el dinero invertido en ellos cuando eran menores.

Las entidades coinciden que la reforma llega tarde, pero al menos ha llegado. "Hemos tenido chicos que salían a los 21 de la residencia sin haber tenido la oportunidad de trabajar y demostrar si eran capaces o no", denuncia Comasolivas. Y añade: "Ahora como mínimo tienen la oportunidad de emprender su vida".

Ahora como mínimo tienen la oportunidad de emprender su vida"

Toni ComasolivasPedagogo en la Fundación Eveho

Después de tres años en España, Ibrahima se siente finalmente tranquilo y feliz, y afronta el futuro con entusiasmo y esperanza. "Cuando estaba en Senegal no tenía ningún objetivo, pero ahora tengo claro lo que quiero conseguir". El joven trabaja de técnico de mantenimiento, pero en un futuro le gustaría ayudar a jóvenes migrantes "como cuando lo hicieron conmigo". Por el momento, colabora en un proyecto de teatro documental, dirigido a estudiantes de secundaria, que habla sobre el deportista David Meca —que ha cruzado el estrecho tres veces a nado—, el cual sirve como pretexto para explicar su proceso migratorio y, por ende, el de tantos otros.



Fuente: La Vanguardia
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