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09 de Junio 2022
Ratificación del convenio 189: una victoria migrante y feminista



Más de una década ha tenido que pasar para que España ratifique por fin el convenio 189 de la OIT. Un convenio que equipara los derechos y la protección de las trabajadoras del hogar y los cuidados al del resto de trabajadoras y trabajadores en el país. Once años para lograr una ratificación que ha tardado demasiado pero que no por eso es menos significativa. La emoción ayer era abrumadora a las puertas del Congreso. Trabajadoras del hogar, activistas, compañeras, amigas y aliades en la lucha esperaban ilusionadas la votación. Se aprobó con 341 votos a favor, ninguno en contra y una abstención. La alegría estalló. Todas las presentes saltamos, nos abrazamos, gritamos, era difícil contenerse y es que las compañeras hacen que se sienta como una victoria compartida aunque seas una mera espectadora.

La precariedad tiene un sesgo de género y racial que permite que este sector esencial siga funcionando a costa de la vida de estas mujeres

Una victoria migrante, feminista también, pero sobretodo migrante. Una victoria inspiradora de la que siento deberíamos aprender todas. En medio de polémicas y rupturas dentro del movimiento feminista, el movimiento de las trabajadoras del hogar brilla como un faro que apuesta por la colectividad. El sector emplea a más de 600.000 personas en el país, el 98% son mujeres, y una de cada cuatro son migrantes. La irregularidad afecta a aproximadamente 200.000 de esas trabajadoras, que no tienen contrato. La precariedad tiene un sesgo de género y racial que permite que este sector esencial siga funcionando a costa de la vida de estas mujeres. Ante esto, las trabajadoras migrantes han tomado el relevo de las trabajadoras españolas, y organizadas han logrado un reconocimiento para todas que hace no tanto era impensable.

Convenio 189
Activistas y trabajadoras del hogar y los cuidados frente al congreso el día de la ratificación del Convenio 189. Patricia Macías

Las pelucas de colores o las gafas de sol festivas se empezaron a usar en las protestas porque las trabajadoras tenían miedo a que su empleadores las reconocieran y tomaran represalias. Esas represalias podían ir desde el despido a la denuncia, ya que muchas de estas mujeres viven en situación administrativa irregular. En lugar de acabar con el movimiento, convirtieron ese miedo en fortaleza y a través de los disfraces y la música, no han parado de reivindicar a través de la alegría. Durante la celebración a las puertas del Congreso, el micrófono pasaba entre representantes de los colectivos de trabajadoras del hogar y los cuidados de todo el territorio español. Voces diversas, alegres, orgullosas, algunas de ellas quebradas por la emoción y los recuerdos. Recuerdos de una lucha que no ha sido ni es fácil. "No estamos todas, faltan las internas" gritaban una y otra vez todas las presentes.

"No se ha acabado con la ratificación del convenio, la lucha continúa", dice Donatilda Gamarra, una de las portavoces

"Gracias a todas las mujeres conscientes y consecuentes con esta lucha, esta ratificación para nosotras es un logro político, compañeras. No solo sabemos pedir, sabemos proponer, somos capaces en las calles. Tenemos que prepararnos para luchar por las futuras generaciones, tenemos que prepararnos compañeras para que nadie nos pise la chaqueta, o el poncho como decimos en mi país", explica, micrófono en mano, Donatilda Gamarra con voz pausada y firme. Es una voz que transmite experiencia y convicción. Donatilda, de origen peruano, está ya retirada por problemas de salud, pero eso no le ha impedido continuar en la lucha desde el inicio. "Llevo 20 años en España, y siete años cuidando abuelos, cobrando poco y sin poder declararlo, porque nadie me quería hacer un contrato", recuerda.

convenio 189
Pancartas pidiendo la ratificación del Convenio 189. Patricia Macías

Con la ILP por una regularización extraordinaria de personas migrantes en España en proceso de recogida de firmas  y con la reforma normativa del ministro Escrivá recién salida del horno, la ratificación del Convenio 189 se antoja como el camino a seguir. Es difícil concebir una reforma que allane la contratación de personas migrantes en sectores precarios, como el de los cuidados o la agricultura, mientras no se trabaje en primer lugar,  por acabar con esa precarización.

Escribo esto para dar las gracias a las trabajadoras del hogar por esta victoria, por compartirla con todas

Donatilda y todas las compañeras saben que este solo es un primer paso, que todavía queda mucho por hacer. "Hay que luchar por dignidad, la dignidad se consigue en las calles, en las casas, hay que luchar contra la violencia, la violencia en todos los espacios, violencia de género, económica, social, política. Hay que seguir, no se ha acabado porque hayamos conseguido la ratificación del convenio, la lucha continúa por darle mejores condiciones de vida a nuestros hijos", concluye.

convenio 189
Baile de celebración escobilla en mano frente al congreso. Patricia Macías

Ahora comienza lo más difícil: legislar para cumplir con lo suscrito. Mientras eso llega -la ministra Díaz ha dicho que es cuestión de semanas que se presente el texto de propuesta de ley- escribo esto para darle las gracias a las compañeras migrantes, a las trabajadoras del hogar y de los cuidados. Gracias por poner vuestros cuerpos y vuestras vidas en el centro de la protesta, gracias por esta victoria y gracias por compartirla con todas nosotras. Sois inspiración y alegría. ¡Vivan las mujeres organizadas!



Fuente: Público
URL relacionado: https://blogs.publico.es/conmde/2022/06/10/convenio-189-victoria-migrante/

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